La lógica dicta que un portero debería ser titular en todos los partidos salvo que sufra una lesión o se desee ceder minutos a otro portero en un campeonato menos exigente para ir rodándole mientras se desarrollan los años finales del teórico titular. Sería el modo de que un portero fuera pasando el testigo a otro sin que un equipo sufra en exceso en la transición.

Esto es así porque el puesto de portero es el que menos sufre físicamente, no está obligado a realizar continuas carreras y su juego es más explosivo que continuo. Además es un puesto que no tiene modificaciones con los diferentes oponentes, la labor de un portero siempre será evitar tantos y no es probable que sea diferente de un partido a otro.

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Caso contrario sería el de un jugador de campo, que puede verse en el banquillo si sus características no cuadran con las necesidades frente a un rival. Por ejemplo un defensa con buen juego desde el suelo pero con carencias en el juego aéreo no sería el adecuado contra un conjunto con jugadores altos y que apuesta por colgar balones. Del mismo modo un delantero rápido y con buena conducción no sería el adecuado contra una defensa muy cerrada.

Sin embargo el actual seleccionador de la selección española de fútbol no solo no ha decidido cuál es su portero sino que ha empezado a unirse a la moda de alternarlos bajo los palos. Hasta hace muy poco Iker Casillas era indiscutible, nadie podía siquiera pensar en debatirle bajo los palos de la selección. Ahora sin embargo no solo es discutido sino que además empieza a ver los partidos desde el banquillo.

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Pero a muchos esto les sabe a poco. Muchos piensan que Vicente del Bosque solo está guardando bajo el techo del banquillo a Iker a la espera de que deje de llover. Cuando la afición olvide un poco las últimas actuaciones, pésimas, del portero titular de la selección volverá a colocarle bajo palos a la espera de que lleguen las pifias de Casillas.

El seleccionador está apostando por ponerse de perfil y no hablar claro respecto a Casillas. Puede que España lo pague cuando lleguen los partidos importantes.