Ayer la liga de baloncesto de Estados Unidos anunció que realizará un plan piloto para que los próximos partidos de la temporada se jueguen a cuarenta y cuatro minutos en lugar de a cuarenta y ocho minutos. Esto es así para evitar que los jugadores sufran un excesivo desgaste a lo largo de la temporada que pueda repercutir negativamente en su estado de forma y en las posibles lesiones que puedan sufrir en el futuro.

Además esto ayudaría a que los partidos retransmitidos fueran mas cortos y por tanto más atractivos para espectadores y cadenas de televisión. Según parece no resulta adecuado que un partido se alargue por casi dos horas y ganarle cuatro minutos de partido (proporcionalmente estaríamos hablando de unos diez minutos de retransmisión).

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Añadido a esto tendríamos la reducción de tiempos muertos de los que cada equipo dispone. Ahora mismo serían unos catorce minutos, siete por cada equipo.

En total estaríamos hablando de, en el caso más extremo, alrededor de veinticinco minutos por partido y eso suponiendo que se quiten todos los tiempos muertos lo cual resulta muy improbable.

Todo esto tendrá lugar en el partido entre Boston Celtics y Brooklyn Nets durante el domingo día diecinueve. Como era de esperar, las reacciones no se han hecho esperar. Uno de los primeros en expresar su opinión ha sido Erik Spoelstra, técnico de los Heat. "No creo que el problema sea la duración de los partidos. Para ser sincero, creo que hay demasiados partidos. Pienso que el asunto principal debería ser recortar el número de back to backs (partidos disputados en dos días seguidos), no rebajar los minutos de un encuentro en particular", explica quien ha conseguido clasificar a Miami en las cuatro últimas Finales.

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Muchos son de la misma opinión, aunque es más que probable que el problema esté más en las televisiones que en los jugadores. Si realmente la cuestión fuera evitar el desgaste sería mucho más razonable no quitar tiempos muertos, cuando los jugadores pueden descansar y los más agotados pueden salir del campo para ser sustituidos por otros jugadores más frescos. Esta historia suena a medida para mejorar las audiencias, especialmente dado que hace poco se ha firmado un contrato al respecto. Ahora solo queda esperar a ver el resultado de los partidos que se disputen con este sistema.

Por lo pronto es una idea que no ha gustado a casi nadie.