Las nuevas medidas que quieren erradicar la violencia en la liga española, tienen varios puntos, cerrar parcialmente las gradas por insultos, regulación de las entradas y hacer un listado oficial de grupos ultras (el cual no existe en la actualidad).

La Comisión Nacional Antiviolencia fue convocada ayer en el Consejo Superior de Deportes para que se tomaran medidas dado el alcance del suceso del domingo, Javier Tebas dijo que se va a acabar con los ultras. Las medidas que se quieren tomar alcanzarían también a los insultos graves que se suelen comenzar siempre en las mismas zonas del estadio, este tipo de decisión ya la ha tomado la UEFA en más de una ocasión para atajar el fenómeno de la violencia verbal en los campos.

Anuncios
Anuncios

En colaboración con la policía se hará un listado de grupos ultra en España y cualquier financiación de un club o colaboración será objeto de sanción inmediata por parte de las autoridades. Se controlará la venta de entradas entre clubes de manera nominal y no por porcentaje de entradas como se hacía hasta ahora, permitiendo que gente no deseada que incluso cuente con antecedentes entre en los estadios.

Se abordará la prohibición como ya se realiza en Italia, de lo viajes de grupos ultras (o no) a sitios que por una serie de acontecimientos sean problemáticos o de alto riesgo para la ciudadanía. Se quiere elaborar un código con la asociación de la prensa para que se baje la intensidad, ya que colabora en que en muchas ocasiones los aficionados se enciendan más y sirva de mecha para que se produzcan incidentes entre aficiones rivales.

Anuncios

La clase política española es favorable a todas estas medidas contra una violencia ultra que generan miedo e incertidumbre en la opinión pública y ya sabemos lo importante que es el #Fútbol, el llamado "opio del pueblo" que tapa o maquilla muchas veces los problemas de la población. Lo difícil es cuando el mismo fútbol se ve inmerso en problemas como los que supusieron la muerte del aficionado en Madrid y que dejan bien a las claras lo absurdo de la violencia como excusa en el fútbol.