A pesar de no estar en su mejor momento a raíz de las recaídas de algunos de sus jugadores en las lesiones, los Chicago Bulls se mantienen en la parte más segura de la tabla de cara a los playoffs y, aunque no ganan tanto como a ellos les gustaría, siguen siendo uno de los enemigos a batir en el campeonato. Por contra los Charlotte Hornets son un equipo que no acaba de lograr su sitio en la liga, pues pierden más de lo que los nombres de sus jugadores parecerían presagiar. Parecía un partido que sería fácil para los Chicago Bulls y solo el marcador contradijo eso.

En el primer cuarto los de Illinois se apoyaron claramente en su alero titular, Mike Dunleavy, que en este cuarto logró un total de 9 puntos, una gran anotación para un jugador cuyo equipo tiende normalmente a centrar su juego en otros integrantes de la primera línea.

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Teniendo los de Carolina del Norte que preocuparse de Dunleavy, los demás jugadores pudieron estar mucho más despejados y eso fue aprovechado durante el cuarto por los demás jugadores que, aunque no tuvieron actuaciones estelares aportaron mucho de manera colectiva. Al final los Chicago Bulls se impusieron en este cuarto por 26 a 24.

En el segundo cuarto el planteamiento fue muy similar, con los Chicago Bulls haciendo palanca en el juego exterior mientras los Charlotte Hornets trataban de mantener el tipo a la espera de tiempos mejores. De nuevo lograron agarrarse al marcador y solo perdieron 3 puntos. Un marcador final de 19 a 16 que habla a las claras del mal juego que ambos equipos desarrollaron sobre la cancha.

En el tercer cuarto los Chicago Bulls estuvieron especialmente fallones, lo que facilitó que los de Carolina del Norte alcanzasen un 27 a 31 que les dejaba a solo un punto a falta de un cuarto en el que todo podía pasar.

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Sin embargo las esperanzas de los Charlotte Hornets se vieron rápidamente truncadas. Los Chicago Bulls se pusieron inmediatamente por delante y no soltaron la ventaja en el marcador hasta la bocina que indicaba el final del partido. Un resultado final de 102 a 95 y una victoria con muy poco brillo para los Chicago Bulls.