Los Golden State Warriors son, con mucha diferencia, el equipo con mejores estadísticas de toda la temporada. Dominan la Conferencia Oeste con claridad y dejan a la mayor parte de los equipos de la Conferencia Este muy por debajo de sus números. Son actualmente el mejor equipo y lo demuestran en cada encuentro. Esto en parte gracias al gran trabajo de Stephen Curry, base del equipo y su principal fuente de anotación en muchos de los partidos. Por el contrario, los Minnesota Timberwolves son el peor equipo de la Conferencia Oeste y, según parece, esto es algo que no va a cambiar hasta que no tengan entre sus jugadores titulares a Ricky Rubio, su base titular y motor principal de su equipo.

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El partido no parecía difícil de predecir.

El primer cuarto ya fue directamente para los Golden State Warriors, que empezaron el partido imponiendo su juego en el campo frente a un equipo que sin su pieza clave juega sin un timonel claro y con un grado de flexibilidad inadmisiblemente bajo en una liga como la norteamericana, donde los jugadores rivales tienen una amplia gama de recursos a su disposición. Un parcial de 25 a 20 al final del cuarto y los Golden State Warriors calentando motores para acabar metódicamente con los Minnesota Timberwolves.

El equipo californiano salió en el segundo cuarto para ganar el partido y, sorpresivamente, se encontraron frente a un conjunto que les plantó cara en defensa, lo que frenó durante muchos minutos a los Golden State Warriors.

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Al final se impusieron en el marcador pero los Minnesota Timberwolves lograron que al menos el resultado fuera de solo 23 a 19. No era probable que ganasen, pero estaban a distancia de aprovechar alguna mala racha de los californianos.

Sin embargo, en el tercer cuarto los Golden State Warriors se impusieron por 31 a 24, lo que ya sumaba 16 puntos, demasiados para unos Minnesota Timberwolves que no pudieron hacer mucho más en el partido.

En el último cuarto los Golden State Warriors sacaron un equipo de compromiso para guardar algo para el siguiente partido. El último cuarto se empató y el global quedó en un 102 a 86.