La tercera derrota consecutiva de los Memphis Grizzlies, otra vez en su propio estadio, ha hecho que suenen todas las señales de peligro de la franquicia. Había que remontarse a hace más de catorce meses para encontrar otra racha negativa igual. En octubre de 2013 los Grizzlies llegaron a encadenar hasta cinco partidos seguidos perdiendo, sufriendo la baja por lesión de Marc Gasol. Luego se repusieron y consiguieron disputar los play offs. Este año, parece que está siendo fundamental la baja por lesión de su hombre alto del quinteto titular, Zack Randolph. Su lesión ha coincidido con la bajada de prestaciones de su equipo.

Ayer fueron los Utah Jazz, una formación que ni siquiera llevaba un 50% de victorias, con un triste bagaje de 8-20, la que sacó petróleo de unos Grizzlies cansados que necesitan con urgencia el descanso vacacional de las navidades.

Anuncios
Anuncios

De nuevo los tiros de tres volvieron a tener un mal porcentaje, como en las semanas anteriores. Esta vez, un 30%, muy lejano del casi 50% de los Jazz. Pero el problema principal es que con la baja de Randolph, la zona de los Grizzlies es ya un territorio más amigable y fácil de transitar para las torres contrarias y la intensidad defensiva global ha bajado. Hayward y Burcks, por el lado de los Jazz, consiguieron 21 y 23 puntos respectivamente, pero, en general, todo su quinteto inicial colaboró en la producción.

No se puede decir lo mismo del que puso en liza el equipo de Memphis, sostenido fundamentalmente por Marc Gasol, con 24 puntos y por Mike Connley con 28. Por tras, un desacertado Courtney Lee con 13 puntos en una mala serie de 6-14 tiros de dos y una pésima de cero de siete en tiros de tres.

Anuncios

Y, además de ellos, solo obtuvo cifras de dos dígitos un más que digno Vince Carter, que a pesar de su veteranía anotó 12 puntos con buenos porcentajes. Los Memphis tienen ahora un calendario complicado y están únicamente a dos derrotas más del sexto puesto. Parecía ayer cuando estábamos narrando su racha triunfal de seis victorias consecutivas. Las tornas han cambiado.