Finalmente explotó la bomba. El secreto a voces que se escondía desde hace décadas en torno al #Fútbol mundial quedó, en una pequeña parte, al descubierto este miércoles 27 de mayo.

A punto de celebrarse una nueva “gala” de la FIFA, el día viernes en Zurich, donde entre otros menesteres se iba a elegir, por quinta vez consecutiva, a Jossep Blatter como Presidente de la entidad, el Departamento de Justicia de los Estados Unidos mandó a detener a siete miembros de alto rango de la entidad madre del fútbol. Además, imputó a otras siete personas desatando así un escándalo de proporción mundial.

Sin embargo, ya muchos sospechaban, aunque sin pruebas, que la política en FIFA se manejaba en base a grandes sumas de dinero y que las elecciones de cada uno de los representantes eran por conveniencias políticas y de negocios.

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Si bien, la justicia norteamericana habla de que estas primeras detenciones son solo el comienzo de la visibilidad de una investigación que lleva más de tres años, cabe destacar que tanto los detenidos como los imputados corresponden a organizaciones miembros de CONCACAF (Centro y Norteamérica) y CONMEBOL (Sudamérica) como, por ejemplo, el ex presidente de la Asociación Uruguaya de Fútbol y actual vicepresidente de FIFA, Eugenio Figueredo; el presidente de la Asociación de Fútbol de Costa Rica, Eduardo Li; como así también José María Marín, presidente de la Asociación Brasileña de Fútbol; entre otros altos dirigentes.

Las acusaciones también salpicaron al ex presidente de la CONMEBOL, Nicolás Leoz, quien a la hora de los arrestos se encontraba internado en un nosocomio de Asunción, Paraguay, para realizarse una serie de chequeos médicos.

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También fue implicado, aunque no se lo nombró, el fallecido ex presidente de la AFA y quien fuera tesorero de FIFA, Julio Grondona, aunque aún no existen pruebas contundentes que lo involucren en este escándalo; al igual que al actual presidente, Blatter.

Aunque no existen acusados europeos, desde UEFA ya anunciaron que pedirán la postergación de las elecciones al menos por seis meses, tiempo que podría beneficiar al único candidato opositor de Blatter, el jordano Al bin Al-Houseinz, quien es apoyado por Michel Plattini, presidente de UEFA, y por Diego Maradona.

El escándalo ya se ha desatado y con el correr de las horas se conocerán cada vez más implicancias. Las dudas que quedan son si realmente la justicia americana llegará hasta el fondo del asunto y si el gobierno de Blatter podrá aguantar uno de los sismos más fuertes que ha sufrido el fútbol mundial en toda su historia.  #Argentina #Europa