La primera atleta #Argentina que compitió en los Juegos Panamericanos y también en los Parapanamericanos continúa expandiendo su leyenda en el deporte nacional. Mariela Delgado pudo disfrutar del escalón más alto en el podio al derrotar en una reñida carrera a la estadounidense Samantha Heinrich y volvió a vestir de oro su nombre en #Toronto 2015.

El velódromo panamericano de Milton Cisco fue el sitio de otra hazaña de la posadeña, un día después de haber ganado otra medalla dorada en la prueba de 500 metros Contrarreloj y a tres de obtener la plateada en la competencia de ruta. La pedalista tiene aún la posibilidad de incrementar su palmarés en la prueba Contrarreloj Mixta que se efectuará mañana.

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Su carrera, un desafío

Mariela Delgado celebró sus 29 años representando a la delegación nacional en los Juegos Panamericanos, disputados en la misma ciudad hace dos semanas. Compitiendo de igual a igual contra los mejores ciclistas del continente.

Es debido a un trastorno del plexo braquial que puede participar en ciclismo adaptado. Este impedimento físico limita sus movimientos del brazo derecho, así es que utiliza su brazo izquierdo para suplirlo, sobre todo en el momento de la partida que es una acción crítica en su especialidad. 

Misionera de nacimiento, Delgado vive hace unos años en Rafaela, provincia de Santa Fe. Tras superar distintas evaluaciones médicas, logró la habilitación para correr en la categoría C5, la de menor discapacidad en esta disciplina. En Argentina fue campeona cuatro veces: Ruta en pelotón en San Luis y Velocidad en San Juan, ambos de ciclismo adaptado y otras dos en Ruta y Velocidad de manera convencional.

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Su vida y las dos ruedas

Los inicios de Mariela Delgado como deportista no fueron sobre una bicicleta. Primero se dedicó a la gimnasia artística, al voley y a la natación aunque en ninguno logró destacarse. Recién a los 20 años empezó con el ciclismo y un año después participó del campeonato argentino. Más tarde se recibió de Licenciada en Turismo.

Por falta de un velódromo que le permitiera entrenar en alto rendimiento, dejó su Posadas natal y se despidió de sus padres, Miguel y Ana, y sus hermanos, Rolando y Vanesa, para dirigirse a Rafaela y poder cumplir con los rigurosos entrenamientos.

Delgado cumplió su sueño de correr en una Copa del Mundo en México, de ser la única atleta representante argentina en ambos Juegos, tanto Panamericanos como Parapanamericanos. Y a esta destacada historia le añadió unos emotivos capítulos teñidos de dorado.