A pocos días de iniciarse el torneo de fútbol argentino ninguno, de los clubes ha roto el mercado con la incorporación de algún nombre rutilante. Sin embargo, Defensa y Justicia llamó la atención de todos al probar al defensor que, de ser contratado, tendrá a maltraer a todos los relatores de nuestro #Fútbol: Mario Brkljaca, de 31 años, es croata y llegó a Varela proveniente de un club de la Segunda División de Eslovenia. “Marito” puede jugar de central o de 5, y tuvo como pasos más exitosos en su carrera el haber vestido la camiseta del Cagliari italiano y su selección en sus versiones juveniles.

Unos días más tarde, el recientemente ascendido Talleres de Córdoba, probó a tres jóvenes nigerianos que integran las selecciones juveniles y olímpicas del país africano. Ellos son Tonbar, puntero derecho; Okiki Afolabi, clásico nueve de área; y Oparaugo, quien puede moverse por todo el frente de ataque.

Si bien esto puede sonar novedoso en nuestro fútbol, resulta ser que es una vieja costumbre muy utilizada entre la década del 90’ y principios del 2000 que puede llegar a reaparecer. En esta nota, vamos a recordar los casos más exitosos de aquellos personajes que, con solo llegar al club de nuestros amores, nos sacan una sonrisa con solo saber de dónde vienen:

Alphonse Tchami, el camerunés que triunfó por La Boca:

Un pionero en nuestro fútbol. El mejor africano que tuvo nuestro fútbol, sin lugar a dudas, y probablemente el mejor extranjero que no fuera americano que pisó la Argentina. Alphonse llegó a nuestro país en 1995 y defendió por dos años la camiseta de Boca. Era centrodelantero, rápido y potente, aunque algo torpe -como buen africano-. Jugó 50 partidos en el Xeneize y convirtió 11 tantos, el más recordado fue aquel que le convirtiera a River en el Monumental para ganar por 4-2 aquel recordado Superclásico de los tres goles de Canniggia.

Paulo Wanchope, un ‘Tico’ bien Canalla:

Ya había pasado el mundial de Alemania 2006, el cual había contado con la participación del seleccionado de Costa Rica. Si bien el equipo no superó la primera rueda, hubo un jugador que logró captar la atención del mundo por convertirle dos goles a los locales en el partido inaugural. Ese fue Wanchope, un centrodelantero de una tremenda calidad. Buen porte, buen cabezazo, buena pegada, que no se ponía nervioso delante de ningún arquero, con esos pergaminos llegaba la Cobra a defender la camiseta de Rosario Central. Si bien solamente jugo un torneo, donde jugó 14 partidos y convirtió 5 goles –nada mal para un equipo de mitad de tabla- Wanchope no tardó en meterse a los hinchas Canallas en el bolsillo. Su gol más recordado fue en un clásico rosarino, donde Central logró imponerse por 4-1 en el Gigante de Arroyito.

Ibrahim Sekagya, el ugandés que triunfó en el viaducto:

El tercer caso de éxito nos lleva a hablar de un defensor central proveniente de Uganda. Sekagya es un central muy fuerte, rápido y de buen porte físico. Llegó al país en 2001 a defender los colores de Rafaela, donde jugó un torneo entero marcando 2 goles. En 2002 pasó por Ferro, donde jugo 3 años y ostenta una marca de 96 partidos y 2 goles. En 2005 llega a Arsenal, donde tuvo su pasar más recordado en nuestro fútbol ya que fue el primero en #Primera División. Allí permaneció otros dos años, jugó 65 partidos y convirtió 2 goles. Lo más recordado del actual defensor del New York Red Bulls de la MLS es el gol que le convirtió a River en el Viaducto para que el local se impusiera por la mínima. #AFA