Conozco un viejo proverbio que cuenta la historia de un labrador, quien usaba su caballo para cultivar sus campos. Un día este se fue, entonces sus amigos y vecinos se acercaron a consolar al labrador, y este les dijo: ´´¿Mala suerte? ¿Buena suerte? ¿Quién sabe?´´. Tiempo después el caballo volvió y trajo consigo una manada de caballos. Entonces los vecinos se acercaron al labrador para felicitarlo por su buena suerte, quien nuevamente dijo: ´´¿Mala suerte? ¿Buena suerte? ¿Quién sabe?´´. Un día el hijo del labrador quiso domar a uno de esos caballos y se cayó rompiendo una de sus piernas. Nuevamente sus amigos se acercaron y le expresaron sus lamentos al labrador quien nuevamente repitió:´´¿Mala suerte? ¿Buena suerte? ¿Quién sabe?´´. Tiempo después el ejército pasó casa por casa reclutando a todos los jóvenes sanos del pueblo, pero como el hijo del labrador tenía su pierna quebrada no pudo ir. Entonces las preguntas que me surgen realizarme son: ¿Existe la suerte? ¿Qué es la suerte? ¿La podemos clasificar en buena o malo? Para ellos la escritora Silvia Freire nos comparte su conocimiento.

¿Qué es la suerte?

Es un término que utilizan los cobardes para tapar sus errores en lugar de corregirlos, con el que definen el saber de quienes sí supieron llegar a la meta. Solemos atribuirle al afuera la responsabilidad de lo que nos sucede: la pareja, el gobierno, los padres, el clima. Decimos cotidianamente que si no fuera por ello yo sería feliz. A ese listado le falta la excusa más común: no tuve suerte, justificación de víctimas que ceden su poder, creyendo en una declaración que se convierte en decreto y atrae su igual. Para quienes creen que estamos en esta vida para aprender, la suerte es toda oportunidad que nos permita lograrlo. Conocí hace 20 años a una joven con SIDA que luego de un año de aprender estas ideas, declaró que ese había sido su único año realmente vivido.



¿Existe la suerte?

Existe la eterna oportunidad de levantarse tantas veces como uno caiga hasta aprender a caminar. Creo que lo que llamamos milagro no es más que saber qué tecla apretar para prender la luz. Al saber le dicen suerte, dice el tango...



¿Cómo construir la suerte?

Con conocimientos, observación de uno mismo, sin autoengaño ni justificación, sin echar culpas a otros, pero sobre todo con responsabilidad. En La ciencia de hacerse rico dicen: ´´Hacer las cosas de un cierto modo´´. Así se construye la suerte: haciendo las cosas de un cierto modo

¿Se puede cambiar la suerte? ¿Qué se puede hacer para que las cosas vayan bien?

Todo puede cambiarse, basta la intención. Lo que debemos hacer es aprender todo acerca del lugar que uno quiere conquistar.



¿Te gustaría dejar algún mensaje sobre este tema?  

Vale aclarar qué "....ni un sólo cabello caerá...". Confió en un Plan Superior, que ignoro absolutamente. La fe en ese Plan me impide creer en bueno o malo. Todo es para bien, siempre, ¡y eso sí es una suerte!
#Psicología #Entrevista