El mundo está lleno de tradiciones y más en Navidad y al despedir el año, sobre todo teniendo en cuenta que con los nervios del cambio de año, todos queremos que todo salga bien. Estamos a nada de que toquen las campanadas y es hora de que conozcas los rituales más famosos para tener suerte en el cambio de año.

Las uvas deben ser doce. Es una de las cosas que no puede faltar el 31. Las uvas se comen en los  últimos 12 minutos del año anterior, una por segundo y con cada uva debe ir un deseo. Aunque mucha gente no pide el deseo. Además, después de las uvas se bebe una copa de champán. Cada año se venden 500 millones de uvas en todo el mundo.

La ropa interior roja. La lencería siempre ha sido una parte importante de la noche de fin de año y llevar lencería roja esa noche es una de las tradiciones más antiguas, pero también una de las más seguidas por miles de personas. La lencería roja se usa para tener suerte en el amor y las relaciones, mientras que la lencería amarilla se usa para tener un buen año en lo económico.

Comer lentejas. Se cree que las lentejas llaman a la prosperidad, por lo que se cree que antes de la cena debes comer un plato de lentejas para conseguir atraer al dinero durante el año. Esta es una costumbre muy típica en los países del Mediterráneo, sobre todo en Italia y en España.

Saltar las olas. Las personas que viven al lado del mar, deben acercarse y saltar 7 olas, con cada una de las olas se deben pedir 7 deseos. Esta tradición es africana, aunque también se practica bastante en los Países Bajos.

Meter tu anillo en tu copa de champaña. Es otra de las tradiciones famosas que se deben llevar a cabo este año. Atrae la economía. En otros lugares, como en España, lo importante es que se meta un objeto de oro en la copa.

Encender las velas. Cuando enciendes velas en navidad estás atrayendo la buena suerte y se cree que encender velas atrae cosas buenas dependiendo del color en el que la enciendas. Si es una vela roja, atraerás amor, si es una vela amarilla atraerás dinero

Abrir las ventanas de par en par. Al abrir las ventanas, estamos dejando que todo lo malo que pasó durante los doce meses anteriores salga de casa. Una tradición muy famosa es limpiar toda la casa de impurezas y barrer desde dentro hacia fuera para dejarla libre de todo.