Cada pueblo tiene su cultura, sus costumbres, sus raíces y no siempre coinciden unos con otros. En esta era de alto contenido proteccionista hacia los #Animales las diferencias, principalmente entre Oriente y Occidente son considerables.

En estos días, el 22 de Junio, en Yulin, provincia de Guangxi Zhuang, se va a realizar una vez más el “ Festival de carne de perro” donde aguardan como todos los años el arribo de miles de personas.

Ya el año pasado ante la presión de las entidades internacionales defensoras de los derechos de los animales, las autoridades locales manifestaron que la reunión “gastronómica” había sido prohibida. Pero una ONG realizó una investigación y descubrió que diez mil perros y gatos algunos robados con los collares de sus dueños puestos aún, estaban siendo sacrificados brutalmente para este evento.

Muchos animales llegan muertos a causa del hambre y la sed, con todo tipo de enfermedades incluso fracturados por el hacinamiento y los crueles traslados en jaulas pequeñas y maltratadas. Y a los que logran llegar no les espera un mejor destino: mueren en plena calle víctimas de terribles golpes y degollados.

Ya en el año 2013 se desató un escándalo por esta práctica, que llevó al gobierno a decir que este evento nunca existió para aplacar la opinión pública, pero luego debieron admitirlo: se estima que podrían morir para consumo alrededor de veinte millones de perros en China.

Este año dijeron lo habían suspendido pero en realidad adelantaron la fecha de la muestra para evitar inspecciones.

Por la Humane Society International (HSI) Peter Li estuvo en la ciudad de Yulin y quedó devastado por lo que vio. Ya al entrar pudo ver como perros clavados en estacas estaban junto a otros miles amontonados en jaulas esperando el mismo destino. En los improvisados mataderos había animales colgados recién sacrificados, víceras de perros y gatos por todas partes, animales fracturados en jaulas que apenas podían respirar.

Desde la plataforma Change.org, miles de personas le reclaman a las autoridades que suspendan el festival pues no puede existir en pleno siglo XXI una barbarie como esa. Ya la cantidad de firmantes superan los 200.000.

Lo cierto es que en China no está prohibido el consumo de carne de mascotas y las autoridades de Yulin sólo pidieron que eliminen el nombre “carne de perro” de las cartas del menú de los restaurantes para evitar la polémica.