El presidente de la República Bolivariana de Venezuela, Nicolás Maduro, aseguró hoy durante un acto que en la Secretaría de la Organización de los Estados Americanos (OEA) hay un maleficio que llevó a ese organismo a apoyar, durante toda su existencia, a conspiraciones contra lo que él llamó los “procesos progresistas, nobles, revolucionarios y auténticamente populares del continente” latinoamericano.



Para terminar con este accionar que Maduro considera malévolo, él explicó que los responsables de dicho organismo internacional deberán decidir si trabajarán para la región latinoamericana y caribeña o si, tal como lo están haciendo, trabajarán para los Estados Unidos. Para él, esforzarse por quedar bien “con Dios y con aquellos” es una tarea que no tiene sentido.



Además, Maduro aprovechó la ocasión para pedir a varios líderes mundiales, entre los que se encuentra el #Papa Francisco y los presidentes de Colombia y de los Estados Unidos de América, que apoyen un plan de #Salud visual conocido como 'Misión Milagro', que presentan las 16 naciones que conforman la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA).



Ayer Maduro se había expresado también sobre el tema de la OEA, diciendo que es dirigida por la burocracia del imperio y que es un organismo inútil. Pidió su eliminación pues le ha llegado la hora a otro tipo de organizaciones como foros políticos en los que se traten los temas que él considera trascendentes para el desarrollo de la región.



El estallido de ira de Maduro contra la OEA lo produjo las duras críticas que el organismo internacional realizó sobre las inhabilitaciones que tienen los candidatos de la oposición aunque la tensión entre la patria de Bolivar y la mencionada Organización tienen larga data. Ya en 2012, el ex presidente Hugo Chavez había dicho en una entrevista que fue emitida por el canal de televisión estatal venezolano, que era necesario que la OEA deje de existir porque ponía frenos a los cambios que están teniendo las democracias de América Latina.



La OEA fue creada en 1948, es un organismo regional y continental con 38 países miembros que tiene su sede central en la capital de los Estados Unidos. Su actual secretario general es el uruguayo Luis Almagro.