Ya transcurrieron más de 12 horas de mal tiempo y cayeron más de 100 milímetros de agua; hay diversos inconvenientes con el transporte y en el tránsito y cortes de luz en distintos puntos, entre varios otros problemas que trajo consigo este fuerte temporal. La tormenta registrada en la zona céntrica y parte del sur de la Argentina ya pasó las 12 horas constantes y el problema se va agravando cada vez más, especialmente en la ciudad de Buenos Aires y el conurbano.

En la mañana de hoy, el Servicio Meteorológico de la Nación (SMN), ratificó el alerta meteorológico por tormentas intensas, abundantes precipitaciones y posible caída de granizo para diversas zonas, entre ellas CABA, todo el conurbano bonaerense, la ciudad de La Plata, además de otras ciudades de Buenos Aires provincia.

Anuncios
Anuncios

El alerta también rige para Entre Ríos y Santa Fe.

Las dos ciudades más afectadas hasta el momento fueron Bragado, ubicada en el centro noroeste de la provincia de Buenos Aires, lugar donde la tormenta generó importantes daños; también el corredor de Avellaneda, Lomas de Zamora, Quilmes y Lanús, donde desbordaron los arroyos y ríos, hubo cortes de luz y cayeron gran cantidad de árboles, además de los numerosos problemas de tránsito que esto ocasionó; y el sector aledaño al río Luján, que continúa en subida por no cesar las precipitaciones. En la ciudad de Avellaneda, a muchas familias les ingresó agua en su vivienda. Allí, los mismos habitantes se están encargando de cortar las calles para negar que los vehículos les hagan oleaje que dificulte más la situación.

En CABA hay gran cantidad de carteles y árboles caídos y cortes de luz, que afectan principalmente a semáforos y particulares.

Anuncios

En una charla con radio La Red, Daniel Russo, quien dirige la Defensa Civil de la capital del país, confirmó la caída de más de 30 milímetros de agua en apenas 30 minutos. Se espera que las lluvias cesen esta tarde, de no ser así, es muy probable que la situación empeore en las zonas que ya se encuentran afectadas por el fuerte temporal que tomó desprevenidos a muchos.