Interpol España ha paralizado la orden de Interpol Argentina para detener a 19 encausados por la Jueza argentina María Servini de Cubría, que investiga los crímenes del franquismo. Para vergüenza de la democracia española que ha cubierto los crímenes franquistas con el manto de la ley de amnistía de 1977, ha tenido que ser la justicia argentina la que investigue los crímenes de torturas y lesa humanidad que se practicaron durante la dictadura de Franco.

Entre los encausados por la jueza argentina se halla el suegro del ex- Ministro de Justicia Alberto Ruíz Gallardón, José Utrera Molina, así como Federico Martín Villa, también ministro durante la democracia por la Unión de Centro Democrático.

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Junto a ellos, otros 18 altos cargos franquistas a los que se les imputan diversos crímenes y cuya extradición ha sido solicitada por la magistrada Servini. Entre estos altos cargos están también varios antiguos ministros, tanto del régimen dictatorial como de la transición democrática, como Fernando Suárez o Alfonso Osorio.

El Gobierno español, lejos de colaborar con la justicia argentina ha manifestado por boca de su actual ministro que "no cree que la petición vaya a prosperar" y ha paralizado la orden de detención de Interpol.

España, que se ha abstenido de investigar los crímenes de lesa humanidad de la dictadura, ha sido reconvenida por la ONU que manifestó que este tipo de delitos no prescriben ni pueden acogerse a ninguna ley de amnistía. La ONU ha afeado a España su pasividad y su complicidad con estos criminales que todavía se mantienen impunen.

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Entre los crímenes que investiga la justicia argentina está el asesinato de Salvador Puig Antich, la matanza de Vitoria de 1976 o los últimos fusilados en España, en 1975, durante el proceso de Burgos. Además, varios casos de torturas contra detenidos.

Anteriormente el Gobierno español ya se había negado al encausamiento y a la extradición del célebre torturador conocido como Billy el Niño, así como el ex guardia civil Jesús Muñecas, ambos tristemente conocidos en los últimos años del franquismo por su brutalidad policial.