Los Washington Wizards son ahora mismo uno de los mejores equipos de la Conferencia Este junto a los Atlanta Hawks y los Toronto Raptors, tres equipos que tienen en común una falta casi absoluta de grandes estrellas en sus equipos, que suplen con un juego colectivo muy superior al de otros equipos que sobre el papel podrían estar en mejor situación de pelear por el primer puesto en esta conferencia y, posteriormente, enfrentarse en una teórica final por el campeonato de la liga de baloncesto profesional de Estados Unidos a equipos como los Golden State Warriors, los Portland Trail Blazers o los Memphis Grizzlies, cuadros que en este momento dominan con claridad la Conferencia Oeste.

Anuncios
Anuncios

Por el contrario, los New York Knicks son ahora mismo el segundo conjunto con peor balance de la liga, solo por delante de unos Philadelphia Seventy Sixers que sencillamente cuentan en las estadísticas porque tienen que estar ahí, pero que hace tiempo que solo pelean por ganar algún partido.

Ya desde el primer cuarto los Washington Wizards pusieron un especial hincapié en el jugador clave de los New York Knicks, el base titular José Calderón, sin el cual el equipo se convierte en un equipo con muchas menos posibilidades tácticas y que se vio obligado a depender solo de Carmelo Anthony, al que forzaron durante todo el partido a ser el único referente del equipo y, además, a realizar la mayor parte de las jugadas desde posiciones que iban desde las perjudiciales para su juego a las meramente indiferentes.

Anuncios

Con esto ya sobre la cancha los Washington Wizards solo tuvieron que empujar para ir poco a poco haciendo retroceder a sus rivales, que acabaron contra las cuerdas y perdiendo a cada momento más y más puntos.

Cuando llegó el momento de hacer recuento el marcador ya se había ido al 102 a 91 y los jugadores visitantes habían recibido el merecido premio a un partido en el que no habían dejado a sus rivales la oportunidad de obtener en ningún momento una rentabilidad apreciable de sus mejores jugadores, de los cuales los Washington Wizards carecen pero suplen con crecer con buen posicionamiento táctico.