A pesar de muchos estetas, que sostienen que el arte no tiene más utilidad que la de agradar a los sentidos, todos aquellos que adoramos la lectura tenemos al menos dos o tres de títulos sin los cuales no seríamos hoy lo que somos. Cada lector encuentra esos #Libros especiales sin buscarlos, pero un empujoncito no lastima a nadie y es por eso que tus (futuros) hijos deberían leer estos 5 libros.

"La increible y triste historia de la cándida Eréndira y de su abuela desalmada" - Gabriel García Márquez (1978)

Si bien la prostitución infantil no es un tema particularmente feliz, La cándida Eréndira no deja de ser una obra fascinante para los lectores jóvenes.

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Como buena parte de la obra de García Márquez, este breve relato, perteneciente al género de "realismo mágico", conjuga personajes y hechos maravillosos con los aspectos más crueles y barbáricos de la realidad.

Prostituida por su abuela para pagar los daños de un incendio accidental, Eréndira encarna la obediencia ciega y la desconfianza.

La crueldad irónicamente personificada en una abuelita, el retumbar de la frase "sí, abuela", descripciones gráficas y metáforas brillantes no dan al lector nada menos que una fuerte sensación de impotencia. Pero el mensaje es claro: la manipulación y la traición no vienen nunca de nadie que no sea cercano. La esperanza, en cambio, puede encontrarse en cualquier parte.

Frase destacada: Son ochocientos setenta y dos mil trescientos quince pesos, menos cuatrocientos veinte que ya me ha pagado, o sea ochocientos setenta y un mil ochocientos noventa y cinco.

Argumento ante posibles quejas: Dicen "puta" un par de veces.

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¡Fijate! (La validez de este argumento se fundamenta en la ley general que estipula que cualquier niño que tome un diccionario entre sus manos por primera vez, deberá buscar malas palabras. Se asume que lo mismo se aplica en libros de ficción).

"El fantasma de Canterville" - Oscar Wilde (1887)

Reírnos de un buen chiste verde o de películas sobre policías negros haciéndose pasar por adolescentes blancas y ricas no lo es todo en la vida. Si hay algo útil que le podemos inculcar a nuestros vástagos es el buen sarcasmo, y para eso no hay mejor maestro que Oscar "la vida es demasiado importante para tomarla en serio" Wilde.

El fantasma de Canterville es una historia muy breve y más bien absurda sobre los intentos fallidos de un fantasma por aterrar a una familia escéptica. El efecto cómico no sólo está en el sarcasmo de los diálogos entre los personajes (algo propio a las obras de Wilde), sino también en la ambientación propia a cualquier relato de terror, que es luego traicionada y ridiculizada por una familia que, en lugar de espantarse, insiste en aplicar lubricante a las cadenas oxidadas que el fantasma arrastra y limpiar las manchas de sangre con detergente.

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Por otro lado, El fantasma de Canterville desprende de solemnidad y miedo a la idea de la muerte, presentándola como el "siguiente paso" de una vida consumada.

Frase destacada:

-Me temo que el fantasma existe(…) y siempre aparece antes de la muerte de algún miembro de nuestra familia.

-Lo mismo hacen los médicos, Lord Canterville(...).

Argumento ante posibles quejas: Necesito que aprendas a reírte de algo que no sea Bob Esponja o cuando el perro se persigue la cola.

Bonus: La película homónima de 1996 que todos conocemos es mala en un sentido diario-de-una-pasionesco y los creadores deberían sentirse avergonzados.

Sólo quedan dos libros para completar esta siempre incompleta lista. #Padres hoy #Jimena La Torre