Marky Ramone comentó sobre su libro 'Punk Rock Blitzkrieg', dio detalles sobre sus problemas con el alcohol, su separación y su reincorporación en The Ramones. Además, mencionó a sus bateristas preferidos.



Marky Ramone, cuyo nombre real es Marc Bell, recordó que tenía un problema de alcoholismo durante los primeros cinco años de carrera que tuvo con The Ramones. Al regresar a la banda, cuatro años más tarde, todo seguía igual. Nadie hablaba, igual que si él nunca se hubiese ido. Marky explicó que Joey, el vocalista, bebía demasiado y él trató de darle un ejemplo y llevarlo a una reunión, pero el cantante se negó a ir después del primer encuentro.

Anuncios
Anuncios

El baterista intentó hacer lo mismo con el bajista Dee Dee que, aunque al principio le gustó la propuesta, no pudo encontrar la voluntad necesaria para estar sobrio.



Respecto a la situación de Joey, explicó Marky, cada vez estaba peor y era sabido que si no decidía cambiar, las cosas continuarían empeorando. El baterista supuso que en ese caso, lo único que se podía hacer era aconsejarlo. También recordó que el vocalista comenzó a consumir Prozac, al mismo tiempo que dejó de hablar con el guitarrista Johhny Ramone y esto alivió un poco la situación.



Con relación a la época en que se alejó de la banda, el baterista dijo que fue un “período de crecimiento”. Comentó que hubieron buenas canciones en los discos en que él no participó ('Too Tough to Die', 'Halfway to Sanity' y 'Animal Boy') como 'I Wanna Live', 'My Brain Is Hanging Upside Down (Bonzo Goes To Bitburg)' y 'Howling at the Moon (Sha-La-La)'.

Anuncios

Pero, en ese entonces, él necesitaba tomar el control de distintas situaciones de su vida. Le aconsejaron que conozca gente, que tenga un empleo regular y que se mantenga en forma.



Marky explicó que. al irse de The Ramones el baterista Richie (Richard Reinhardt), la banda probó al músico de Blondie, Clem Burke, pero no funcionó, entonces lo convocaron a él nuevamente. Sobre su carrera con la banda de punk estadounidense, explicó que era un 90% de diversión y un 10% de ansiedad y stress, pero nunca llevaban esa parte negativa a los shows. El baterista hizo 1700 shows con la banda y grabó nueve discos durante 15 años.



Bell mencionó que Ringo Starr, Dave Clarke y Keith Moon son sus bateristas preferidos. Confesó que también admira a otros que tienen marcadas influencias de jazz, como Mitch Mitchell, conocido por su trabajo con The Jimi Hendrix Experience, Hal Blaine de Wrecking Crew, Jim Keltner y por último Joe Morello de The Dave Brubeck Quartet. #Música #Libros #Drogas