La política minera encarada por las diferentes administraciones nacionales y provinciales, se inició en la década de 1990 respondió a la estrategia neoliberal del Consenso de Washington. Esta estrategia trata de subordinar la soberanía de los pueblos latinoamericanos a la "extranjerización" de la economía y de los recursos naturales.

Fue en este marco que el gobierno de Carlos Menem, en el año 1993, dio impulso a la ley 24.196 y a otras leyes que privilegiaron los intereses de las grandes corporaciones transnacionales mineras y que abrieron las puertas para la explotación y el saqueo de este recurso. Esta política continúa hasta el día de la fecha y ha provocado el descontento y la rebelión de muchas poblaciones a lo largo y ancho de la #Argentina.

Así, se le abrió las puertas a proyectos como el Pascua Lama, que es de carácter binacional y fue firmado por los gobiernos de Argentina y Chile durante las presidencias de Carlos Menem y de Eduardo Frei y esta a cargo de la minera 'Barrick Gold', ligada a lo peor del militarismo estadounidense y a petroleras que operan en las Islas Malvinas. Este proyecto promueve la mega minería metalífera a cielo abierto que tiene como consecuencia la destrucción de los glaciares, la contaminación con cianuro y el saqueo del agua y del oro.

A la vez un sinnúmero de proyectos mineros han avanzado en muchas provincias de nuestro país como es el caso del megaemprendimiento minero llevado a cabo por la minera 'La Alumbrera' en la Provincia de Catamarca. A este mega proyecto se le ha sumado en estos días un acuerdo firmado entre la empresa estatal CAMYE (Catamarca minera y energética sociedad del estado) y la empresa minera YAMANA GOLD por el yacimiento Agua Rica y Cerro Atajo. Dicho acuerdo cuenta con el visto bueno del gobierno kirchnerista de Lucía Corpacci y le entrega a YAMANA por cuarenta años la explotación de grandes yacimientos mineros.

Según el investigador del Conicet, Horacio Machado Araóz,  esta política ligada al saqueo de los recursos implica que "el agua y la energía que consumen las mineras en los territorios de nuestra región, es agua y energía que es negada y expropiada a las propias poblaciones locales".

Frente a estos proyectos se da una gran lucha de los pueblos que se resisten a ser saqueados y contaminados, este proceso comenzó en Esquel (Provincia de Chubut) donde la voluntad del pueblo consiguió frenar por medio de una consulta popular el proyecto patrocinado por la empresa minera 'El Desquite' para explotar oro con cianuro. Esta resistencia se viene repitiendo en algunos lugares como por ejemplo Belén y Andalgalá (Provincia de Catamarca), y Famatina (Provincia de la Rioja). La lucha y la resistencia de estos pueblos son el único camino para frenar estas políticas de contaminación y saqueo impuestas por el gran capital imperialista y acatadas por los gobiernos de turno.