Durante estas semanas se debatió en las redes sociales sobre qué hacer en el ballotage en Ciudad de Buenos Aires. Contribuí con un artículo criticando el llamado del FIT al voto en blanco.

Con una participación del 69,4% del padrón, el resultado final fue un 51,6% para el PRO (860.802 votos), 48,4% para ECO (806.057 votos) y 5% de voto en blanco (89.444 votos). En la primera vuelta, el PRO había obtenido el 45,5% (818.964 votos), ECO el 25,5% (458.902 votos) y el voto en blanco 1,7% (33.870 votos). Puede observarse un crecimiento de ambas fuerzas y del voto en blanco en el ballotage. Mientras el PRO creció en 41.838 votos, ECO lo hizo en 347.155 y el voto en blanco en 55.574, según la información oficial de estas elecciones.

Mis conclusiones son las siguientes:

  1. Esta ajustada victoria del PRO revela que gran parte del electorado no eligió la apatía ni el "sonlomismo". Es evidente que gran parte del voto a Lousteau fue un voto anti-PRO.
  2. El PRO ha salido fortalecido con esta victoria. Se vienen 4 años más de políticas antipopulares sancionadas por más de la mitad del electorado porteño y se afianza la posición de Macri para las presidenciales.
  3. El FPV también ha salido ganando. La Ciudad de Buenos Aires históricamente ha sido un distrito opositor, lo que más necesita el FPV a nivel nacional es una polarización donde puedan decir "nosotros o la derecha". El PRO es el Cuco perfecto para que el FPV mantenga asustado a su electorado. El llamado de Recalde y Kiciloff a votar en blanco sí fue funcional a sus propios intereses.
  4. La izquierda en general ha salido perjudicada, particularmente el FIT. Con solo un 5% de voto en blanco no se logró expresar ningún "repudio", solo se logró asegurar la victoria del PRO (por un 3%). El FIT quiere ocultar este doble fracaso con análisis del tipo "nosotros no ganamos pero ellos también perdieron".
  5. El discurso del FIT para justificar la táctica del voto-repudio es un ejemplo de cómo el pensamiento de la autodenominada "vanguardia" puede quedar ideológicamente por adelante pero tácticamente por detrás del pensamiento de "las masas". Hubo una carencia de argumentos estratégicos y una reiteración de argumentos principistas que se pueden sintetizar en "son los dos burgueses, confluyen en el mismo espacio a nivel nacional, hay que conservar la independencia política". Hablemos de independencia política, entonces.
  6. Como el voto es secreto, no tenemos los números de cuántos electores del FIT y del FPV votaron a ECO el pasado domingo, pero podemos inferir que muchos lo hicieron. Esto significa que desobedecieron el llamado a votar en blanco que hicieron los dirigentes de aquellos partidos a quienes votaron en primera vuelta. Probablemente porque a pesar de las pocas diferencias entre PRO y ECO, determinaron que 4 años más del PRO gobernando la ciudad serían peores. Actuaron con independencia.

Los principios son el ABC de la política, pero hay todo un abecedario luego de la C. Cuando no se actúa estratégicamente, se termina yendo contra los principios que se declaman.

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#Política Buenos Aires #Elecciones 2015