La violencia sexual existe en todas las direcciones y entre todos los géneros, pero en lo que sigue hablaré de la violencia sexual en dirección hombre->mujer, la más frecuente debido a la estructura machista de nuestras sociedades.

¿Cultura de la violación?

Prácticamente todo el mundo considera a la violación como uno de los crímenes más aberrantes que se pueden cometer. Pero al mismo tiempo hay muy poca solidaridad con las víctimas de violencia sexual. Esto es así porque está muy difundida en la sociedad la idea de que es deber de las mujeres el evitar ser violadas. Entonces, cuando una mujer fue violada escuchamos frases que son todas hijas del "por algo será"; "algo habrá hecho"; "pero cómo andaba vestida"; "seguro lo provocó"; "le pasó por p..."; "si no te respetás a vos misma cómo te van a respetar los demás"; "ella sabía dónde se metía".

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Estas frases son expresiones de la cultura de la violación.

Cuando la sociedad desconfía de las denuncias, minimiza la violencia sexual, culpa a las víctimas de violación de haber sido violadas y da sermones sobre qué deben o no deben haber las mujeres, quita el foco de los abusadores y a veces incluso los defiende. Muchas de las víctimas que no denunciaron, viendo todo esto, deciden no denunciar. El resultado de la cultura de la violación es que la mayoría de abusadores quede impune.

Veamos la violencia sexual como una problemática social

La decisión racional, ética y responsable que debemos tomar como sociedad es ver el problema en la violencia y en los agresores; no en las víctimas.

Necesitamos dejar de ver cada acto de agresión como algo exclusivamente privado entre agresor y víctima.

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Cuando un grupo social aporta la mayor cantidad de víctimas y otro la mayor cantidad de agresores, hay una cuestión de poder que debemos analizar y la propuesta de soluciones que hagamos debe reconocer esa situación particular en vez de partir de abstracciones universales como "la violencia es violencia, venga de quien venga".

Existe una frase que sintetiza una verdad incómoda y causa algo de polémica: "en vez de enseñar a las mujeres a no ser violadas deberíamos enseñar a los hombres a no violar". Quien piense que esta frase estigmatiza a todos los hombres como individuos necesita volver a recordar que este es un problema social y el enfoque es social. Quien piense que la educación no tiene nada que ver con esto porque "los violadores son enfermos" necesita saber que según un estudio publicado en el portal de noticias minutuno.com (y replicado en otros portales) el 40% de adolescentes considera normal forzar a su pareja a tener sexo. ¿Son todos estos chicos enfermos? ¿O estamos fallando en educarlos sobre la importancia del consentimiento?

¿La solución?

En mi opinión, pasa por estos 3 ejes:

  • Cambiar las relaciones de poder.
  • Abandonar la cultura de la violación.
  • Educar en el consentimiento.

El primer eje es una cuestión de largo plazo, pero las otras dos podemos empezarlas ya mismo. #Derechos Humanos #Ni Una Menos