Hoy Boca festeja. Hoy el xeneize es alegría. Es que, después de una semana envuelta de críticas al plantel y el cuerpo técnico, los dirigidos por el Vasco supieron imponerse y conseguir un triunfaso en el Monumental para volver a la punta otra vez. Loderio fue el encargado de convertir el único tanto del partido. Sí, el uruguayo.aquél que debía esperar en el banco su oportunidad de ingresar. Por desgracia, la lesión al minuto de Fernando Gago en su talón, aceleró su ingreso e hizo que Arruabarrena tuviera que modificar rápidamente las piezas en el campo de juego.

Todo parecía negro para el xeneize. Otra vez un comienzo que parecía complicado y que generaba una real incertidumbre de cómo iba a responder el equipo a la salida de un baluarte fundamental para el equipo como lo es Gago.

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Por suerte los jugadores respondieron bien. Concentración al máximo y muy atentos en la presión.

El equipo de Gallardo esta vez parecía no estar muy despierto. Se notó debilidades a la hora de crear juego y sobre todo, muchas dudas en el fondo. Eso lo supo aprovechar muy bien Boca, con pases entre líneas que en varias oportunidades expusieron a los laterales. Vale recordar que River no contó con la presencia de Lionel Vangioni y Maidana, dos pilares en la defensa.

El ingreso de Loderio mareó a todo Núñez. El uruguayo se movió por todo el frente de ataque y no tuvo en ningún momento una posición fija. Esto complicó mucho más las cosas para Gallardo. Además el Vasco le dió la indicación clara de, en el momento en el que no se tenga la pelota, tapar a Kranevitter para evitar que circule por él.

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En el momento en que peor la estaba pasando el local, llegó el gol xeneize.

En el segundo tiempo los del Vasco se ocuparon de mantener el orden y el equilibrio adentro de la cancha. Apuntó a la contra y dejó que River avanzara en el terreno. Pero aún así, los de Gallardo no supieron aprovechar esta situación . Abusaron de pelotazos al jugador más picante que tuvieron en los 90 minutos, el pibe Alario. Orión estuvo firme en los momentos que se lo necesitó (le tapó dos cabezazos al exColón que podrían haber hecho pasar en alto las polémicas:

Hubo polémicas, claro. Aunque hay que reconocer que no fueron tan groseras. O tal vez sí, porque hubieran marcado un antes y un después en el juego. Estamos hablando de la amarilla que no le sacaron a Leonardo Ponzio después de llegar tarde a un cruce con Erbes, lo que hubiera significado la expulsión del volante porque ya había sido amonestado anteriormente. El error de Herrera( árbitro del partido) se vio aún más expuesta cuando Gallardo decidió sacarlo casi al término del primer tiempo para evitar lamentos más tarde.

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La otra jugada que generó controversias fue una planchazo de Cesar Meli en el segundo tiempo, que significaba su segunda amarilla y su expulsión, pero el árbitro decidió que no era para tarjeta y pudo terminar el encuentro.

Boca ganó a lo Boca:

Si hablamos del juego, debemos decir que prácticamente no hubo. De ningún lado. Se metió más de lo que se jugó. Se buscaron situaciones aisladas que pudieran terminar en gol. Pero era un clásico. Y los clásicos hay que ganarlos. Al menos esto se le exigía a este equipo. Una muestra de carácter. Y qué mejor oportunidad que la que tuvieron hoy? San Lorenzo había perdido su clásico con Huracán y le había dejado la gran chance a Boca para recuperar el trono que había perdido. Dependía de los jugadores. Esta vez no decepcionaron.  Aguantaron, resistieron; como se pudo. Como dijo Carlitos al finalizar el encuentro: " Todo volvió a la normalidad, Boca ganó a lo Boca".

De esta manera, el xeneize consigue estirar su ventaja frente a su clásico rival y es la mayor diferencia desde el profesionalismo: con el triunfo de hoy, le lleva 9 partidos. Boca ganó 72 y River 63 #Boca Juniors #River Plate #Superclásico