El sábado 17 de Enero de este año, fue detenido en Córdoba un sujeto llamado Sebastián Ezequiel Juárez, cuando trataba de huir hacia la localidad de Mina Clavero. Acababa de degollar a Felipe Salinas, de setenta años, quien vivía cerca de la ruta 40. Ingresó en su domicilio, casi le cercenó la cabeza, le robó dinero y ropas y huyó. Ningún móvil, sólo el azar.

El día anterior había asesinado a golpes a Graciela Miño, de sesenta y cuatro años, sin móvil aparente. Su cadáver fue encontrado en el Balneario de Sol y Río, de Villa Carlos Paz. La mujer había salido a caminar cuando la sorprendió el asesino: con una roca le destrozó la cara.

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Fue derivado al penal de Bower, luego de estar detenido en la alcaldía: ALLÍ SUPLICÓ A LOS POLICÍAS QUE LO MANTUVIERAN DETENIDO YA QUE POSEÍA EL DIABLO EN EL CUERPO QUE LE PEDÍA QUE MATE.

El individuo proviene de la localidad de Frontera, en la provincia de Santa Fé y tiene antecedentes penales. Cuando cometió los crímenes estaba trabajando en la calle por la temporada.

Luego de una serie de pericias de rigor ante las exteriorizaciones que el detenido manifestaba, se concluyó que es inimputable, dado que padece de un complejo cuadro de multipatologías que no le permiten tener conocimiento ni voluntad de realizar un acto, por lo cual cae la posibilidad de imputarlo en ninguno de los delitos.

Es de extrema peligrosidad, quedó alojado en el pabellón psiquiátrico de la cárcel de Cruz del Eje.

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Trascendió que estuvo internado en el Centro Asistencial de psiquiatría de Córdoba debido al cuadro psiquiátrico que padece, y eso quizás fue lo que hizo especular a la gente de su posible fuga cuando se conoció el crimen de Andrea Castana. Pero fue desmentido por la policía y la justicia dado que cuando ocurrió el crimen de Castana, Juárez estaba detenido desde hacía dos meses.

No es de extrañar ya que la saña con la que cometió los crímenes, su estado mental y la nula posibilidad de encontrar explicación alguna a sus actos, hacen que la sociedad tienda a mitificar estos personajes.

Lo cierto es: cuando fue procesado en Santa Fé ¿no tuvieron conocimiento de las patologías y la peligrosidad de este individuo? Pues ahora sí, por lo que es de esperar que tengan el cuidado que el caso amerite y el juez de ejecución penal controle cuidadosamente los informes psiquiátricos.  #Sociedad Córdoba #Inseguridad