La sexomia es muy poco común, reconocida por los médicos como un trastorno del sueño asociado al sonambulismo que ocurre durante los períodos mas profundos del sueño. El desencadenante o disparador puede ser el alcohol, el stress, determinados medicamentos, pero siempre se da en casos de personas que padecen sonambulismo y acostumbran caminar dormidas por las noches. Hubo un caso famoso, de un hombre sueco de 27 años de edad, que fue acusado de violación y se defendió alegando que sufría esta patología que lo impulsaba a tener relaciones sexuales mientras dormía. En estos últimos diez años hubo varios casos de absoluciones como en Inglaterra y Australia, donde peritos médicos certificaron que en este contexto habían sucedido las violaciones.

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Al no tener discernimiento ni voluntad al cometer el hecho, no eran culpables.

No parece ser el caso de este ingeniero que en Neuquén fue acusado de violar a dos nenas de 9 y 11 años de edad, sus hijastras de ese momento, durante cinco años.

En el año 2009 una de las chicas viendo con espanto que había serias posibilidades que Guillermo Russo recomponga las relaciones sentimentales con su madre, de quien se había separado en el año 2008, desesperada le contó todo a su abuela diciéndole “que no podía soportarlo más” y lo denunciaron.

El condenado es ingeniero agrónomo y tiene al momento 62 años, siendo padre de siete hijos.

Los abusos los cometió durante el transcurso de la relación sentimental con la madre de las chicas entre el año 2003 y el año 2008.

Siguiendo la línea argumental de la defensa, Russo dijo al tribunal “que era inocente ya que las violaciones las había cometido durante sus lapsus de sonambulismo, y que no estaba consciente de lo que hacía por lo cual no podía controlar su cuerpo”.

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Así que coincidentemente al momento que la madre de las niñas trabajaba, este subía las escaleras y violaba a las niñas.

Lo cierto es que la estrategia no funcionó: este hombre fue condenado por abuso sexual y se dictará en una nueva audiencia la condena que oscila entre 8 y 40 años. La abuela de las chicas solicitó a los jueces que se actúe con celeridad ya que temía “que este hombre evada la justicia”. #Niños #Psicología #Violencia de género