La Policía Federal difundió un comunicado, la tarde del día de hoy, en el que hace saber su interés por descubrir a los autores que diseminaron las fotos contenidas en el teléfono celular del fiscal fallecido Alberto Nisman .

En el documento, dado a conocer en el atardecer de este día sábado, la Institución reconoce que se filtraron "documentos y fotografías que forman parte del expediente judicial de la investigación sobre la muerte del fiscal", pero a la vez confirma su compromiso de esclarecer el hecho al manifestar que "la Policía Federal #Argentina afirma su enfática voluntad de colaborar a través de sus servicios especializados de policía científica, para identificar a los autores de estas filtraciones".

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Al mismo tiempo asegura, como una forma de limpiar su imagen, manchada por la denuncia realizada hace unos días por la jueza de instrucción Fabiana Palmaghini, que la fuerza policial "en ninguna oportunidad ha tenido acceso al expediente ni ha guardado copias de los materiales documentales y fotográficos de los dispositivos que la justicia le encargara"

En el escrito también ratifica que apartará "los servicios de policía científica y de investigación de delitos tecnológicos" con el objetivo de identificar "a los responsables de haber aportado este material y también a las terceras personas que le dieron difusión a través de las redes sociales" finaliza el mensaje.

El día jueves la jueza Palmaghini presentó una demanda penal contra la División de Apoyo Tecnológico de la Policía Federal, bajo la acusación de haber utilizado un material fotográfico clave de la investigación judicial, por la muerte del fiscal especial de la causa AMIA.

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El material, que estaba en el teléfono celular del fiscal, primero apareció en el portal de un diario en internet y luego se esparció en todas las redes sociales. Las imágenes muestran al fiscal rodeado de un grupo de mujeres en un ámbito festivo.

Por esta demanda, la jueza ordenó, la noche del mismo jueves, el allanamiento en la sede central de la Policía, la que fue reemplazada por el Departamento de Cibercrimen de la Policía Metropolitana. La causa quedó a cargo del juez Diego Slupski, del juzgado penal número 19.