No es ningún secreto, el cigarrillo produce estragos en nuestra #Salud. Si bien el dejar de fumar puede tardar su tiempo, sin lugar a dudas merece la pena hacerlo. No es nada imposible de lograr, miles de personas en todo el mundo han conseguido dejar atrás este nocivo hábito, y tú también puedes. Sólo necesitas mentalizarte y ser paciente. Sigue estos consejos claves y prepárate para disfrutar de una vida más saludable.

1.  Elige la fecha precisa en la que dejarás de fumar definitivamente. Cuando esa fecha se aproxime, lava toda la ropa que tenga olor a cigarrillo, limpia todos los muebles del hogar que tengan restos de humo y ventila los ambientes. Deshazte de los cigarrillos que te quedan con el correr de los días. La idea es que esto lo hagas antes de la fecha planeada, para que cuando llegue ese día todo resulte más fácil.

2. Escribe una lista que enumere todas las razones por las que has decidido dejar de fumar. Anota todo con lujo de detalles, describiendo tus motivaciones y definiendo cuál es tu meta. El día que hayas elegido dejar de fumar, pega tu lista en algún lugar visible de la casa (En tu dormitorio, en la heladera, etc.). Lee tu lista al menos una vez por día, especialmente cuando sientas ansias de fumar.

3. Tienes que saber de antemano que al dejar de consumir tabaco experimentarás una serie de síntomas que, si bien pueden resultar muy inconvenientes, son súper comunes en el proceso de desintoxicación. Estos incluyen: Ansiedad, tensión, impaciencia, dificultad para concentrarse, dolores de cabeza, incremento del apetito, aumento de peso, problemas para dormir, etc. La magnitud de los síntomas va a depender principalmente de cuánto tiempo llevabas fumando y con qué frecuencia por día. Intenta no desesperarte, lo que te ocurre es completamente normal.

4. Comparte con tu familia, amigos y colegas tu decisión de dejar de fumar. No olvides decirles en qué fecha exactamente has decidido hacerlo. El contar con el apoyo de tus seres queridos es muy importante. Seguramente ellos estarán encantados de poder apoyarte, y serán más comprehensivos si te encuentras irritable, ya que sabrán por lo que estás atravesando. En el caso de que ellos mismos sean fumadores, haciendo oficial tu decisión te asegurarás de que no te conviden cigarrillos ni te hagan caer en la tentación de fumar.

5. Calcula cuántos cigarrillos consumes diariamente. Averigua el precio de cada paquete y cuánto gastas por semana. Consigue un tarro transparente y coloca dentro todo el dinero que no derrochas en cigarrillos. Por ejemplo, si consumes un paquete por día, todas las noches coloca el dinero que te ahorraste ese día al no comprar cigarrillos. Deja que el dinero se acumule hasta llenar el tarro y luego disfruta comprándote algún capricho con lo que has ahorrado.

6. Haz un cambio en las comidas. En vez de comer abundantemente dos veces por día, programa cuatro o seis comidas pequeñas a lo largo de la jornada. Esto ayudará a mantener tus niveles de azúcar en sangre constantes y tu energía estará equilibrada. Consume mucha fruta y toma abundante agua todos los días.

7. Para combatir la frecuente necesidad de tener un cigarrillo en la boca o entre las manos, recurre a sustitutos como chupetines o chicles sin azúcar. En última instancia, puedes optar por conseguir un cigarrillo electrónico, pero debes asesorarte con un médico previamente sobre cómo hacerlo y qué marca conviene más, ya que no todos son de la misma calidad ni tienen los mismos componentes. #Enfermedades