Se dice que el desayuno es la principal comida del día ya que al ser la primera de una jornada debe ser muy importante en cuanto a su contenido en calorías y vitaminas. Habitualmente en la Argentina, por falta de tiempo y escasez de conocimientos sobre el tema, caemos en errores que pueden ser contraproducentes en el futuro. A continuación te pasamos las recetas para no caer en malas prácticas que podrían traerte consecuencias negativas a largo plazo.

En primer lugar, no debes Omitir el mismo desayuno: a veces por falta de tiempo o por creer que no desayunar nos hará bajar de peso, estamos cayendo en un grave error para nuestro organismo.

Anuncios
Anuncios

La única verdad es que consumir un desayuno rico en proteínas y vitaminas nos dará la suficiente energía para afrontar un día que puede ser muy largo, en cuento a actividades.

Otro error que solemos cometer es consumir desayunos muy rápidos: es decir una sola taza de café o té o a lo sumo alguna fruta. Es necesario incluir en ese momento del día una serie de alimentos ricos en nutrientes.  Otro punto negativo es hacer todo lo contrario: ingerir muchos alimentos, algo típico en países como los Estados Unidos, eso puede derivar en una gran indigestión, es decir que el estómago aumente de tamaño y nos lleve a la obesidad en un largo plazo.

Un nuevo punto negativo es consumir el desayuno muy tarde, es decir, que se lo haga a las 3 o 4 horas de haberse uno levantado: debe hacerse a más tardar una hora después de amanecer.

Anuncios

Se hace en ese momento porque es ahí cuando el cuerpo incrementa su actividad física, las funciones vitales y la  actividad cerebral, lo que lleva a que el cuerpo necesite de los alimentos.

Otra equivocación que solemos cometer es ingerir muchos dulces y grasas: El exceso de estos alimentos como tortas o postres, puede ocasionar obesidad y traernos consecuencias con la diabetes y las enfermedades cardiovasculares.  A su vez, no incluir frutas en el desayuno es grave porque estos aportan fibras, vitaminas y minerales los que generan una dieta balanceada.

Por ultimo solemos no darnos el tiempo necesario para desayunar  y salimos a la calle para afrontar nuestras responsabilidades. El secreto es tratar de masticar bien, pausado para lograr un buena ingesta de los alimentos.

En consecuencia, un desayuno bien saludable debe tener: un lácteo (yogurt, leche o queso), un alimento rico en proteínas (huevos, jamón cocido o crudo) estos aportan grasas necesarias para la alimentación. Deben tener frutas, ricas en proteínas y minerales. Hay que incluir cereales (pan lactal, tostadas o galletas) estos aportan carbohidratos, que absorben en forma más lenta las azucares tradicionales.

Realizar un desayuno saludable lleva tiempo y esfuerzo pero ofrece un mejor rendimiento laboral y físico, más un mejor estado nutricional. #Salud