El cine trae trabajo, dinero y fama a los lugares en los que se graban las películas de mayor éxito (y desde luego las películas de la saga “Piratas del Caribe” siempre tienen éxito). No es demasiado rentable traerse extras del país de origen y mucho del material menos especializado es demasiado pesado como para trasladarlo al otro lado de océano (nadie se llevaría un camión desde California hasta Japón para grabar una película cuando puedes alquilar uno en cualquier concesionario). Por ello, si una cinta americana recaba en Asia, Oceanía, Europa o África muy posiblemente se deje parte del dinero en contratar extras y material pesado en los lugares de destino.

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Pero no es solo el material más genérico, también mucho del personal más especializado se contrata en destino, el talento hace mucho que dejó de estar solo en Estados Unidos y ahora realmente se puede conseguir empresas muy competentes en efectos especiales, maquillaje o especialistas incluso en países en los que la cultura estatal del cine roza el analfabetismo.

Sin embargo incluso los grandes estudios no gustan de salir de casa. California es un gran estado dedicado a la industria del cine y otros muchos estados de Estados Unidos no le van a la zaga en inversión, con lo que salvo por la búsqueda de paisajes determinados no suelen querer salir de la nación que conocen. Sin embargo son una industria y el dinero manda, con lo que se les puede tentar con ayudas a la grabación, como hacen muchos países.

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A diferencia de otras, es una industria que llega, trabaja y se va, sin demasiadas necesidades de soporte, con lo que incluso renunciando a parte del dinero que por ley correspondería a las arcas del estado el país sale ganando respecto a no grabar la película en el territorio.

Además atraen el turismo. Ahora mismo en Nueva Zelanda aún están sacando réditos de visitas turísticas a una Tierra Media que la fábula de Tolkien grabada allí hace más de una década por Peter Jackson situó por mucho tiempo en las montañas y valles de la hermana pequeña (al menos por tamaño) de Australia.

Por ello, Australia ha decidido tentar a los productores de la quinta entrega de Piratas del Caribe para que acudan a graban a su país, nada menos que con quince millones de dólares. Veremos si este tesoro tienda a Jack Sparrow y compañía.