Estamos en una época en la que las ideas novedosas no abundan ni en el cine ni en la televisión. La mayor parte de las nuevas películas que salen al mercado audiovisual, al menos en lo que a grandes producciones de Hollywood se refiere, suelen pertenecer a uno de estos cuatro grupos:

  • Remakes. Cintas que tratan de contar la misma historia que ya vimos hace años, en ocasiones hace décadas, con diferentes actores y, esencialmente, un lavado de cara.

  • Reboots. No muy diferentes a los remakes, pero con la intención de replantear la historia sobre las premisas de la anterior cinta. Es un intento de recomenzar los personajes con ideas nuevas.

  • Secuelas. Si ya tenemos una película de éxito ¿por qué no hacer varias más e ir rascando el fondo de la cazuela hasta que ya no quede más interés por la franquicia? Anteriormente se trataba de continuar con las historias de los personajes porque merecían más minutos de metraje. Últimamente solo son cintas con el mismo título que la anterior pero con otro número al final y que realmente no tienen mayor relación que el título, los actores y el nombre de los personajes.

  • Películas basadas en cómics y novelas. Siempre se ha hecho y siempre se hará. Si un libro o cómic ha tenido el suficiente éxito como para que salga a cuenta apostar por la película se hará, se extraerá todo el beneficio posible y, si la apuesta es a largo plazo, incluso se harán películas de calidad.

En este entorno tan viciado resulta normal que alguien decida hacer una película basada en Top Gun y que, por supuesto, incluya en el reparto a Tom Cruise, estrella de la primera cinta. Sin embargo no resultaría interesante volver a esta historia si no fuera con un guión que al menos evite que la película quede en mal lugar, con lo que se está cuidando especialmente el guión. En este caso veremos a Maverick enfrentarse a aviones no tripulados en una historia que girará alrededor de la importancia del factor humano y los pilotos de calidad en un negocio en el que empiezan a imperar los drones y las nuevas tecnologías bélicas.

En principio parece que el taquillazo está bastante asegurado, a no ser que las primeras semanas tras el estreno descubramos que la cinta es mediocre. Pero estando Jerry Bruckheimer, mala no será.

Anuncios
Anuncios