Monseñor Héctor Aguer, quien ocupa el cargo de arzobispo de La Plata desde junio de 2000, en su meditación televisiva de hoy, dentro del programa 'Claves para un mundo mejor' que se emite por 'América TV', mencionó que hay una crisis en las familias que es debida a una crisis en la institución matrimonial que, según dijo, tiene su origen en la poca preparación que los contrayentes tienen por parte de la Iglesia Católica previamente a participar en ese sacramento.

Aseguró Aguer que la mencionada institución religiosa debería poner más énfasis en los cursos prematrimoniales, para que así los novios tengan real noción de lo que el matrimonio implica.

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También mostró su tristeza por el hecho de que el #Matrimonio no sea actualmente algo valorado por la sociedad en general, incluyendo a muchos católicos que lo consideran como algo meramente formal e innecesario.

El arzobispo, de 71 años, aprovechó la ocasión para criticar las nuevas formas de matrimonio que actualmente existen, como, por ejemplo, el llamado “matrimonio igualitario” y fundamentó su crítica al decir que “se trata de una cuestión de humanidad” porque, para él, la #Familia sólo se puede construir cuando se unen un varón y una mujer. Hizo al respecto una autocrítica y dijo que gran parte de la culpa la tienen los propios ministros católicos que no preparan bien a los novios ni les explican claramente cómo la #Iglesia Católica considera que deben hacerse las cosas.

Para terminar, el prelado, que fue ordenado al sacerdocio en 1972 por el cardenal Juan Carlos Aramburu, animó a sus oyentes a compartir con otros sus enseñanzas pues, según dijo, así los ayudarán a tomar conciencia y pensar si realmente tienen una buena preparación.

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Pero, para no sonar demasiado optimista, Aguer dijo que no cree que eso “produzca un milagro”, pero sí que es una posible forma de hacer que la situación, que desde su punto de vista es crítica y lamentable, mejore.

En la concepción católica apostólica romana, el matrimonio es un sacramento, es decir, un “signo externo de la gracia interior, instituido por Cristo para la santificación”, según se explica en el catecismo. Los otros sacramentos son el bautismo, el crisma o confirmación, la eucaristía, la reconciliación o penitencia, la unción de los enfermos y el orden sacerdotal.