A partir del 1° de Agosto con la entrada en vigencia del nuevo Código Civil, algunas cosas han de cambiar en lo que refiere a las diferencias entre el matrimonio y el concubinato. Actualmente a los convivientes se les atribuyen escasos derechos y si quieren que eso cambie deben contraer matrimonio. Con la entrada en vigencia del nuevo Código y una vez que transcurran los dos años de convivencia, pueden tener algunos derechos siempre y cuando se inscriban en el Registro de Uniones Convivenciales. El único derecho que no adoptarán es el hereditario, sólo atribuible al cónyuge. Otra diferencia con el conviviente es la forma de dividir bienes ante una separación.

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Veamos algunas de ellas: #Familia #Legalización

  1. Deben anotarse en un registro que acredite la convivencia.
  2. Pueden realizar acuerdos por los bienes en común. Estos acuerdos pueden modificarse y rescindirse con voluntad de ambos, lo que nunca pueden es afectar las mínimas necesidades básicas de cada uno o sus derechos y serán oponibles a terceros tanto su inscripción como su modificación y su cese por el fin del concubinato (por ejemplo ante el registro del automotor).
  3. Los pactos podrán regular las contribuciones al hogar en común, a quién le quedará el hogar en caso de ruptura y la división de los bienes obtenidos en caso de separación.
  4. Deben contribuir ambos en los gastos comunes que la vida en común genera( servicios, expensas, alimentos).
  5. Son responsables ante terceros por las deudas del otro solidariamente, es decir, si adquiere un bien a crédito y no paga debe responder el conviviente.
  6. Ninguno podrá disponer de la vivienda familiar, ni de los bienes muebles indispensables ni transportarlos fuera del hogar sin el consentimiento del otro.
  7. En caso de controversia puede decidir un juez sobre la disposición de esos bienes siempre y cuando no afecten el bien común o el interés familiar.
  8. La vivienda familiar no podrá ser ejecutada por deudas contraídas durante la convivencia, excepto hayan sido contraídas por ambos o con el consentimiento del otro.
  9. Si el concubinato finaliza y un conviviente termina en una situación más precaria que el otro va a tener derecho a una compensación. En este caso puede ser en un pago único, o como renta mensual, pero en este caso no podrá exceder el pago de cuotas el equivalente al tiempo que convivieron.
  10. En el caso que la vivienda sea alquilada, puede seguir habitando la vivienda en caso de necesidad y el obligado al pago debe cumplir su obligación, hasta el cese del contrato.
  11. En caso de atribuírsele la vivienda a un conviviente por escasos recursos o por hijos menores a cargo, la atribución no podrá ser mayor a los dos años desde el cese de la convivencia.
  12. Cuando no se celebre pacto alguno vivirán cada uno disponiendo libremente de su patrimonio.
  13. Los convivientes no se heredan el uno al otro, esta atribución sólo se da celebrado el matrimonio entre los cónyuges.