Hoy por la tarde, el portero del edificio donde vivía la joven antes del asesinato, Jorge Mangeri, fue condenado a prisión perpetua tras ser hallado culpable del delito de femicidio agravado y abuso sexual. Concluyen así dos años de investigaciones, especulaciones y fuertes controversias mediáticas desde la desaparición y asesinato de Ángeles en junio del 2013.

Según fuentes del diario La Nación y la agencia Télam, Mangeri fue trasladado desde el penal de Ezeiza, donde se encontraba detenido desde el 15 de junio del mismo año, hacia el Tribunal Oral en lo Criminal No 9 de Capital Federal hoy por la mañana. Ingresó a la sala cerca de las 9 y, una hora después, dijo sus últimas palabras antes de conocerse el fallo: “Sólo quiero volver a declarar mi inocencia, soy inocente. No tengo nada que ver con la muerte de 'Mumi'”.

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Los padres de la víctima, presentes en el recinto, se mostraron consternados al oír el apodo familiar de su hija en los dichos del acusado.

La sentencia se dio a conocer a las 15:30. Mangeri fue condenado a cadena perpetua por el delito de “femicidio agravado y abuso sexual con acceso carnal en grado de tentativa agravado en concurso real con #Homicidio criminis causa”. Tras escuchar el fallo, se retiró del recinto entre el llanto de sus familiares y el aplauso hacia los padres de Ángeles. Mangeri permanecerá detenido en Ezeiza hasta el 24 de agosto de este año, cuando se den a conocer los fundamentos de la sentencia.

Franklin Rawson, padre de la víctima, habló frente a las cámaras de TN tras el fallo y dijo: "Hoy sentimos un poco de alivio porque se hizo justicia por nuestra hija.

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Por supuesto que el dolor que sentimos lo vamos a seguir sintiendo siempre. No desaparece, pero lo que pasó hoy nos da alivio y esperanza para seguir adelante"

Ángeles Rawson tenía 16 años, estudiaba en el Colegio Virgen del Valle del barrio de Colegiales, y vivía en un edificio de Palermo, en el cual Mangeri vivía y trabajaba de portero. Había desaparecido la mañana del 10 de junio del 2013 cuando se dirigía a la clase de educación física, y fue hallada muerta un día después en la planta de la Coordinación Ecológica Área Metropolitana (CEAMSE) de José León Suárez. El cuerpo fue encontrado por los operarios del lugar dentro de un contenedor, atado de pies y manos, soga al cuello y en el interior de una bolsa de residuos.

Si bien las primeras pericias afirmaron que había muerto por estrangulamiento, la autopsia finalmente reveló que los golpes recibidos y la compactación del camión de residuos, terminaron con la vida de la joven. El ADN hallado debajo de las uñas de Ángeles fue fundamental en la investigación al coincidir con el perfil genético de Mangeri.

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El portero de Ravignani 2360, hogar de la víctima y lugar en el que se cometió el femicidio, se había declarado culpable días después de comenzar la investigación. Su esposa declaró luego que lo hizo bajo presiones y amenazas. El hecho fue una de las tantas polémicas y contradicciones que tuvieron repercusión en los medios durante meses después del asesinato. Además, la labor periodística fue fuertemente cuestionada a partir del tratamiento morboso con el que se habló acerca del caso. #Sociedad Buenos Aires #Violencia de género