La decisión de comenzar a buscar un geriátrico para un familiar nunca es una elección alegre los síntomas con los cuales comenzamos a preocuparnos pueden ser diversos, desde huesos que comienzan a descalcificarse, pequeños desvaríos en la memoria, problemas para poder contener esfínteres, etc., con los primeros indicios solemos poder lidiar, si aquellos familiares viven solos comenzamos a frecuentar mas seguido para chequear discretamente como va todo.

El problema surge cuando aquello que parecía aislado se torna peligroso, un olvido de cerrar la llave de gas, perdida de orientación al salir a comprar, decaimiento por falta de alimentación adecuada o hasta incluso caídas. Allí comienzan a analizarse otras opciones, la asistencia a domicilio o la elección de una hogar o residencia geriátrica.

A la hora de elegir una residencia hay ciertas recomendaciones que particularmente les puedo hacer. Desde ya encontraran lugares de diferentes valores, y debo destacarles que no siempre el valor mas alto representa una mejor atención.

Lo principal es no hacer la elección a las apuradas, tomarse un tiempo para recorrer lugares, visitarlos, recuerden que la primera impresión al visitar un lugar hablara mucho de el, es por ello que deben prestar mucha atención, un buen vendedor puede venderles un palacio por teléfono, un folleto o una pagina de Internet pueden ser muy sugestivas y atrayentes, pero nada como visitar una residencia y ver como es en realidad, desde las relaciones cuidadoras-abuelos, hasta la limpieza.

Créanme si les digo que verán muchos lugares que apenas entrar el olor a orín los invadirá, obviamente no hablara muy bien de la higiene del lugar. Ojo hay muchas residencias que para poder visitarlas les solicitaran día y horario de visita, obviamente en dicho momento ustedes encontraran todo reluciente, no se fíen de esos lugares, un lugar limpio y bien organizado no necesita programar una visita, encontraran limpieza, orden y buena atención a la hora que vayan sin previo aviso.

Sean observadores, los abuelos que allí residan le darán mejores referencias que quien los reciba de la administración, desde la limpieza y prolijidad con que este vestido dicho mayor, hasta un rostro apacible, sin rastros de miedo ni sobre medicación.

No tengan miedo de preguntar todo lo que consideren necesaria para darles tranquilidad, recorran las habitaciones, vean las condiciones de las instalaciones, a veces una residencia que trata vendernos lujos como un Led en la habitación no cuenta con luces de emergencia, alarmas de humo o matafuegos en los pasillos.

Por ultimo, a veces es bueno realizar mas de una visita antes de definir, si tenemos la oportunidad es también bueno conversar con otros residentes que estén en condición de contarles como se sienten allí. Recuerden que no solo será importante el cuidado profesional, la buena alimentación y la higiene, sino que no debemos olvidar que debemos buscar calidad humana, lamentablemente no todos los hogares cuentan con este último.

Hablamos de profesionales de gran vocación de cuidar con amor a nuestros seres queridos, y brindarles una buena calidad de vida en esta nueva etapa que están afrontando.

Por sobre todo recuerde, elegir una residencia para su ser querido no es sinónimo de abandono, sino es la búsqueda de una mejor atención y calidad de vida. #Argentina #Salud #Familia