Los "fondos buitre" son uno de los temas más preocupantes de la Argentina en este momento, se llama así a aquellos administradores de capital de riesgo que compran títulos de deuda pública a precios muy bajos en países donde sus economías se encuentran con problemas. Esto sucedió en el año 2001 en Argentina, mientras algunos de los compradores de los bonos aceptaron que el país pague en centavos de dólar, otros son los que actualmente reclaman el cobro total más los intereses equivalentes a los años que lleva la deuda sin pagarse.

Hace tan sólo unos días los "buitre" han lanzado en la web un juego bastante sarcástico relacionado con el tema, formado por cartas que describen a cada personaje argentino, cada uno de ellos tiene asignado un nivel de ratero, este juego tiene como objetivo poder conocer la ruta del dinero K.

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Aquellas personas que ingresan en la aplicación tienen la posibilidad de calificar a los empresarios y políticos según lo "rata" que son. El puntaje va del 1 al 5.

Estas cartas que se pueden ver de manera online fueron realizadas de manera similar a las de los juegos de mesa; son coleccionables y, según los lobbistas de los famosos fondos buitre, el juego permite hacer un seguimiento por las distintas personas y organizaciones que forman parte del lavado de dinero en la Argentina.

El juego virtual se llama "Follow the money", fue creado en Washington y revela la corrupción que caracteriza al gobierno actual argentino. Algunos de los personajes que se encuentran en las tarjetas son Lázaro Báez, el confidente del ex presidente Néstor Kirchner, el vicepresidente Amado Boudou, quien ha sido procesado y su situación judicial no es para nada buena, también el financista Ernesto Clarens, Cristóbal López, Mossack Fonseca y Guido Forcieri.

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No cabe duda que con esta aplicación Estados Unidos, o, más precisamente, los fondos buitre buscan "apretar" al gobierno de Cristina Fernández de Kirchner para que cambie su postura y negocie un acuerdo para pagar los títulos de la deuda que, según el fallo que dictaminó el juez Griesa, es de mil 300 millones de dólares.