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Temporada de vacaciones, al fin, llegamos al tan esperado descanso y muchos ya programaron qué hacer con anticipación. Están quienes se pasaron el año entero pagando un viaje a alguna playa paradisíaca, los que optan por las conocidas vacaciones gasoleras o de bajo presupuesto dicho correctamente y los que por decisión propia o por fuerza mayor, mejor dicho los que no tenemos dinero para irnos aunque sea para acampar junto a un rio, un caso muy parecido al mio, decidimos quedarnos en casa.

Y aquí se inicia la cuestión y se nos presenta el gran dilema: ¿qué demonios hago con tanto tiempo libre? Es totalmente seguro. y que de hecho ya tiene una lista armada, que tu señora esposa te ha preparado un montón de tareas para el hogar, ya sea arreglar esa gotera que se ha vuelto una canción de cuna por las noches o cualquier cosa que se te venga a la mente y la forma de evadirlo es: "no mi amor, este verano lo voy a usar para ponerme en forma" ¿En forma de qué? No sabemos, pero allá vamos en busca de alternativas para comenzar nuestro programa de entrenamientos.

Lo más sencillo sería inscribirnos en algún gym o algún grupo de entrenamiento (son esos grupos de personas que vemos a diario corriendo en los parques y demás) pero la forma mas rápida es buscar rutinas totalmente detalladas, con vídeos demostrativos, días recomendados para hacerlo y hasta la alimentación adecuada. ¿Y donde vamos a encontrar esto si no es en Internet?. Paso siguiente ir a un buscador y tipear "rutinas de entrenamiento", como resultado en un micro segundo nos aparecen veinte millones de alternativas y... ¿Ahora cuál elijo?

Obviamente como es un acto de desesperación para no cumplir los deseos de tu mujer de hacerte trabajar en tus vacaciones elegimos una de las primeras y sin investigar demasiado nos ponemos manos a la obra y mejor dicho cuerpo a la obra.

Día 1: tres series de 15 repeticiones de pushups, la misma cantidad de pullups, correr 2 kilómetros a ritmo medio: ¿qué? ¿leí bien? ¿dos kilómetros? Salgo todas las mañanas con tiempo de sobra al ir al trabajo para no tener que correr ni el bus ¿y voy a correr dos km en vacaciones? Lamentablemente, y aunque nuestra lucha haya durado tres largos días, volvemos empapados en sudor y nos espera un café con medialunas en el living de nuestro hogar como un mensaje subversivo de nuestra dama invitándonos a terminar con el sufrimiento y realizar esas pequeñas tareas que evadimos al principio de esta historia.

Conclusión amigos, para el año próximo o me organizo bien tanto en lo económico como en la programación o ni bien recupere fuerzas al igual que todo el mundo comienzo un programa acorde a mi estado físico para ponerme bien en forma y llegar a mis próximas vacaciones con la energía necesaria para evadir esas molestas tareas del hogar si es que por esas casualidades de la vida me vuelve a tocar otro año pasar la totalidad de mis días de descanso en la comodidad del hogar.