Hace un par de años llegó The Witcher, un juego independiente, novedoso, pero por sobre todo: maduro. Un título excelente en el que en poco tiempo se ganó –y con justicia–, sus millones de fanáticos alrededor del mundo. El mismo comenzaba con Geralt de Rivia preparándose para luchar contra la Estrige –y la consiguiente pelea con la bestia–, en una cinemática muy bien lograda –y larga–. “De acuerdo, está muy bien”, piensa uno, “ya lo explicarán más adelante”. Luego de dicho combate –que dentro del juego, éste resulta ser bastante más sencillo–, el protagonista aparece tumbado en un campo, al borde de la muerte. Es recogido por un par de hombres que lo conducen a Kaer Morhen. Inmediatamente se sabe que esos hombres son sus compañeros brujos, y el castillo de Kaer Morhen es donde se reclutaba y entrenaba a los brujos. Y no sólo eso: Geralt sufre de Amnesia… “Oook… Supongo que lo explicarán más adelante”. ¡Qué ilusos! No sólo no se explican mayores cosas, sino que las pocas pistas sobre el pasado de Geralt se dan a cuentagotas. –Ya más se sabrá en la segunda entrega de la trilogía: Assassins of Kings–

Pese a que The Witcher es el primer título de esta impresionante saga, al jugarlo nos da la sensación que gran parte de la historia ya fue contada...

Todo viene bien, hasta que al finalizar los créditos llega la frase que le da sentido a todo este macabro plan polaco –las dudas pendientes–: Basado en las novelas de… Y ahí entendemos por qué el juego es una verdadera masterpiece. La obra de Cd Projekt –ahora Cd Projekt Red– está basada en el universo de La Saga del Brujo, del impronunciable Andrzej Sapkowski.

La serie de fantasía épica consta de 8 #Libros: La espada del Destino, El último deseo, La sangre de los Elfos, Tiempo de odio, Bautismo de fuego, La torre de la Golondrina, La Dama del Lago y Camino sin retorno, siendo éste último una colección de cuentos.

Un mundo dominado por elfos, dríades, gnomos, sirenas, vampiros, dopplegangers, medianos, enanos y humanos. Éstos últimos habrían llegado al mundo desde más allá del mar y en poco tiempo se multiplicaron y tomaron las nuevas tierras bajo sus dominios. Dentro de los reinos humanos están Kaedwen, Temeria, Redania y Aedirn. Rivia y Lyria son ciudades que responden a estos grandes reinos, mientras que Kovir, Caingorn y Cintra son independientes. Por su parte, al sur se halla el Imperio humano de Nilfgaard, el cual se lanza en la conquista de los territorios del norte. Ante tal conflicto, algunas de las razas más antiguas –los gnomos y enanos– no tuvieron más opción que adaptarse y mezclarse entre los invasores –que los desprecian–. No obstante, los elfos y dríades, resentidos por la osadía de esta nueva e impertinente raza, se escondieron en sus ciudades a esperar la degeneración y la caía de los hombres…

Aquí la Parte 2 #Videojuegos