Concluyeron las PASO (elecciones Primarias, Abiertas, Simultáneas y Obligatorias) en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA), pero lo que sobreviene a este importante proceso es una nueva etapa en la que seguramente se reconfigurará el mapa político de esta gran urbe porteña. Cabe entonces analizar el contexto actual de cara a los comicios de julio próximo.

El Próximo paso:

El partido oficialista se ratificó como principal fuerza política en la ciudad, y eligió al economista Horacio Rodríguez Larreta, por encima de Grabiela Michetti, su principal adversaria en las internas de esta agrupación. Rodríguez Larreta era a todas luces el favorito de Mauricio Macri, algo que la propia Michetti reconocía como influyente en conferencia de prensa tras darse a conocer los resultados oficiales.

La propia Michetti recalcó: "hay que ser coherentes", refiriéndose a su negativa ante una eventual candidatura como vicepresidenta de cara a las presidenciales de abril. "No me parece que sea posible", ratificó la dirigente.

El próximo paso sería entonces conquistar a ese importante número de votantes que veían en Michetti una esperanza de cambio dentro del propio partido, y que ahora, huérfanos de liderazgo, podrían derivar en respaldo de la oposición al Pro.

Voz emergente

Si bien el triunfo del oficialismo fue contundente (47,34% de votos según escrutinio provisorio), algo dentro de los cálculos, la verdadera noticia fue la consolidación de ECO (Energía Ciudadana Organizada) como segunda fuerza política más votada (22,26%).

El éxito se atribuye en gran medida a la excelente campaña desarrollada por su principal candidato, el diputado nacional Martín Lousteau. El ex ministro de economía acrecienta su imagen y expande el proyecto de ECO que se inserta con mayor fuerza en el panorama actual. A todas luces una clara señal del cambio que un sector importante de la sociedad está pidiendo, y por ello ha depositado en Lousteau su confianza. El reto de Martín es grande, pero queda claro que podría terminar consolidándose como algo más que una voz emergente.

Una victoria: ¿para el Frente?

La principal fuerza política del país no acaba de encontrar las claves para expandir su proyecto nacionalista en el corazón mismo de la nación. El 18,72% de los votos alcanzados por el partido que dirige la presidencia de la nación, son más que nada una voz de alarma.

El presidente de Aerolíneas Argentinas y candidato ganador del Frente para la Victoria (FPV) Mariano Recalde, tiene por delante una titánica tarea y sale en franca desventaja con respecto a los demás partidos, mejor posicionados en el voto público.

Los resultados positivos de la gestión del gobierno a escala de país, no son suficientes para enamorar al electorado en CABA. El juego político acá es diferente y las estrategias futuras tienen que ser bien comedidas si pretende llegar con fuerza a los comicios de julio. Más aún, teniendo en cuenta una eventual fuga de los simpatizantes de Michetti, mucho más cercanos a ECO que al discurso político del FPV.

El lado opuesto de la derecha:

Por último, y no por ello menos importante, cabe resaltar el resultado alcanzado por el Frente de Izquierda y los Trabajadores, cuyo proyecto está encabezado por la abogada Myriam Bregman.

Su principal objetivo en estas PASO -según declaraciones a la TV pública del candidato a legislador Marcelo Ramal- eran seguir fortaleciéndose como alternativa, conseguir la unidad de sus partidarios y alcanzar el número de votos necesarios para que Bregman pudiese representarlos en Julio, algo que finalmente pudieron concretar.

De esta manera está conformado el mapa político de Buenos Aires, a menos de tres meses para las elecciones generales en la ciudad. La principal incógnita será a dónde va ir a parar el capital político de Michetti, pero lo más importante para los principales protagonistas de esta campaña, será saber tocar las fibras más sensibles de una sociedad que aspira a un futuro cualitativamente mejor. #Argentina #Política Buenos Aires #Elecciones 2015