Atrás han quedado los años en que los adultos nos iniciaban a la lectura con "Mi planta de naranja-lima", "Los ojos del perro siberiano" y "Cuentos para leer sin rimmel". El inexplicable sadismo con que nos ponían novelas y cuentos desgarradores en las manos ha mutado: ahora se trata de leer sobre chicos matándose mutuamente para entretenimiento del gobierno, o adolescentes enamoradas de criaturas fantásticas con problemas psicológicos varios. Encantador.

He aquí cinco #Libros no menos tristes (pero sí más interesantes) que tus hijos deberían estar leyendo (o deberían leer cuando los tengas).

"Jane Eyre" - Charlotte Brontë (1847)

Aunque un poco extensa para el ojo juvenil, "Jane Eyre" es una novela llevadera y lo suficientemente fragmentada como para no atorar a los lectores jóvenes.

Anuncios
Anuncios

Particularmente aconsejable para las niñas entrando en la adolescencia, esta "novela de aprendizaje" cuenta la historia de la joven Jane desde que es una pequeña, que concluye en que la única forma de evitar ir al infierno es no morir, hasta que se convierte en una adulta curiosa e inteligente. Así, Jane Eyre nos da una mirada en primera persona sobre el laborioso proceso de convertirse en adulto.

Constantemente sofocada, ya sea por familiares crueles, un colegio en extremo riguroso o un amante inescrupuloso y dependiente, Jane debe luchar permanentemente para encaminar su vida se acuerdo a sus propias reglas. En el momento cumbre de la novela, después de un muy inesperado giro en la trama, la protagonista debe decidir entre tener la vida que siempre ha deseado, dejándose corromper, o perder la fuente de su felicidad a cambio de mantener sus principios intactos.

Anuncios

Las duras consecuencias de esa decisión ponen en evidencia que Jane no es la pobre dama en apuros que viene a ser rescatada por un caballero, si no que ella es su propia heroína. Mediante el ejemplo, Jane nos muestra que no hay satisfacción mayor que la de obtener lo que se desea, sea mucho o poco, sin traicionarse a uno mismo.

Además, Jane Eyre abarca una particular concepción de las relaciones de pareja, en las cuales la igualdad, el cariño, la reciprocidad y el compañerismo deben ser primordiales, y en las que jamás debe haber una atadura que prevenga el alejamiento, cuando una de las partes se vea dañada.

Frase destacada: "No soy un ave; y ninguna red me retiene. Soy un ser humano libre, con voluntad independiente que ahora ejerzo para dejarlo".

Argumento ante posibles quejas: Jane es extremadamente grosa. Calla y aprende.

Bonus: La novela incluye castillos góticos, abuso de poder, pestes y una loca encerrada en un ático. A demás, en el año 2011 se realizó una muy fiel adaptación cinematográfica, protagonizada por Mia Wasikowska y Michael Fassbender.

Manténganse en sintonía para conocer el resto de esta irrelevante lista. #Educación #Padres hoy