Basándose en una serie de experimentos, El profesor Chen-Bo Zhong, junto con un equipo de psicólogos de la Universidad de Toronto, Canadá, llevaron a cabo un interesante estudio basado en la Ética. La conclusión a la que llegaron fue que la misma está estrechamente relacionada con los sentimientos. Observaron que en los procesos de deliberación, nuestros impulsos morales se ven frenados ya que propician la búsqueda de resultados palpables en cada una de nuestras acciones. Como consecuencia, esto influye en acciones altruistas, aunque, algunos filósofos y pensadores de la antigüedad no estarían de acuerdo con Zhong, como sería el caso de Platón. Estos filósofos afirmaban que era la razón la que imperaba a la hora de tomar una decisión moral. En la actualidad, también hay investigadores que apoyan al filósofo griego. Tal es el caso que explican los investigadores en un interesante artículo publicado en la revista Journal of Bussines Ethics, en el que sugieren que el razonamiento aumenta la conciencia moral.

En uno de los experimentos que Zhong llevó a cabo con algunos voluntarios, se les pidió que, racionalmente o bien en función de sus sentimientos, consideraran una decisión. En los dos casos, las decisiones fueron: tratar bien a una persona o mentirla. El 69% que pensó racionalmente, eligió por engañar al compañero. Tan sólo el 27% que actuó siguiendo sus sentimientos, optó por hacer el bien en lugar de engañar.

Ante una situación de altruismo, ¿qué cantidad de dinero decidirían donar? ¿Qué cantidad de dinero les gustaría donar? Esto fue lo que Zhong preguntó a los participantes en otro de sus experimentos. Según el investigador, en esta ligera diferencia al plantear la pregunta, estriba la diferencia entre las distintas actitudes mentales. A los que se pidió que decidieran cuánto donar, resultaron ser menos generosos que los del grupo al que se les preguntó cuánto les gustaría donar.

Es en los procesos de deliberación, cuando tendemos a enfocar nuestros actos en relación a conseguir resultados tangibles, por lo que emociones y compasión, quedan visiblemente reducidas. Aunque, por regla general, preferimos hacer negocios con personas más racionales pese a creer que alguien emotivo va a tratarnos mejor.

¿Qué ocurriría si las investigaciones de Zhong hubieran dado resultados del cien por cien? Según la revista Canada.com, ello repercutiría prácticamente en toda la estructura social. Un ejemplo sería la de su posible incidencia en la economía y en infinidad de negocios que se basan, exclusivamente, en análisis y ecuaciones.

Aunque nos hallamos sumidos en una crisis global, existen numerosas iniciativas en busca de otros caminos. Cada vez más personas son conscientes de que es necesario un giro en su vida que, como consecuencia, acabaría repercutiendo en la sociedad.

¿Cómo? Puede que, en efecto, la clave esté en la Ética. Si queremos un cambio social, ¿por qué no empezar por un cambio personal, analizando cómo podemos modificar actitudes, formas de pensar y comportamientos? Es posible que así lleguemos al “cómo”. Basándonos en la Ética para construir un nuevo modelo social #Psicología #Estudios