El gobierno de India aprobó recientemente la prohibición del empleo a menores de 14 años, pero permite que los #Niños y adolescentes trabajen en campos familiares después de asistir a la escuela o en período de vacaciones. Los castigos por incumplimiento de la ley –que aún resta la aprobación del Parlamento- podrían llegar hasta los tres años de cárcel y multas de 50.000 rupias indias.

Esta nueva reglamentación abre el panorama ante un debate que se plantea desde el vamos como controversial. Los activistas apuntan como regresiva la medida del gobierno de India, porque implica una #Legalización del trabajo infantil en vez de prohibirla, considerando a su vez que un gran porcentaje de los niños finalmente dejan sus estudios para trabajar con sus padres en los campos familiares, en largas jornadas de trabajo, en contacto con la tierra y los pesticidas, cargando bolsas de cemento.

Según el informe presentado por la Organización Internacional del Trabajo (OIT), en marco del Día Mundial de la Erradicación del Trabajo Infantil que se celebró el pasado 12 de junio, 168 millones de niños se encuentran en situación de trabajo infantil, de los cuales, 85 millones realizan trabajos peligrosos o insalubres. La OIT explica que trabajos peligrosos son aquellos en los que el niño está expuesto a condiciones físicas, psicológicas o sexuales abusivas para su integridad, y aquellos que se realizan bajo tierra, bajo agua, a través de maquinarias peligrosas que implican el traslado manual, en jornadas extendidas de trabajo.

Frente a esta situación, la Organización Internacional del Trabajo ha alzado su voz en pos de una educación de calidad para los niños y niñas, libre y gratuita, hasta la edad mínima de admisión del empleo. Del mismo modo, brega por concretar esfuerzos mancomunados entre las políticas nacionales e internacionales sobre trabajo infantil y educación, para que sean eficaces y coherentes, como asimismo promover políticas de protección social para fomentar la asistencia escolar.  #Derechos Humanos