El 5 de marzo del pasado año, en un lugar de Estados Unidos, Richard Dolan, un gran historiador, dedicado a la investigación, tuvo la oportunidad única de entrevistar a un anciano de 77 años, exmiembro de la CIA. Toda la #Entrevista fue filmada en un vídeo que, posteriormente Dolan presentó a los miembros del Congreso de Washington en la Audiencia Ciudadana para la Divulgación Extraterrestre.

El hombre que, por aquel entonces, padecía una enfermedad terminal, decidió, antes de morir, contar la tremenda e impactante experiencia vivida como agente del Servicio de Inteligencia.

En los años 50, en plena milicia, fue trasladado a un centro de entrenamiento militar, donde estudió radioteletipo y criptografía obteniendo una de las mejores evaluaciones de su promoción.

Anuncios
Anuncios

Más tarde, él mismo, se convirtió a su vez, en instructor.

Una vez propuesto para entrar a formar parte de la CIA, no tardó en obtener su tarjeta de identificación seis semanas más tarde, en la que, por supuesto, no aparecía su identidad real. Se le hizo jurar que no revelaría su pertenencia al Servicio de Inteligencia, al menos hasta haber cumplido 50 años. La prohibición se extendía a los familiares más próximos.

Empezó por intervenir en el llamado "Proyecto Libro Azul" que según, declaró, era parcialmente fraudulento. Los casos reportados, llegaban de Fort Palville, en Maryland. Testimonios de avistamientos en México e Italia que, más tarde debían ser investigados por él y su superior. Los supuestos testigos, fueron entrevistados en busca de pistas reales. Confiesa que se sintió abrumado, porque, por aquel entonces, aún no había adquirido el suficiente conocimiento como para poder juzgar si todo aquello era o no cierto.

Anuncios

Pero no tardó en ponerse a investigar

A pesar de que las firmas de los reportes negaban la realidad de los testimonios, en el llamado "Libro Azul", se mencionaba el incidente de Roswell, así como también, hacía referencia a la certeza de existencia de aliens. Por este motivo, el proyecto se vino abajo. Ante esta nebulosa, el entonces presidente Eisenhower, tras reconocer que el gobierno no tenía jurisdicción sobre lo que se estaba llevando a cabo en el MG12 (Grupo de control Ovni), envió al exmiembro de la CIA y a su superior al Estado de Nevada, donde se encontraba el Área 51. El mensaje personal que el presidente deseaba hacer llegar al máximo responsable del MG12 era claro y contundente. En una semana, tal responsable debía presentarse ante el presidente y reportar lo que allí se estaba ocultando, sin importar el material clasificado, que fuera que tuvieren. De lo contrario, sería el propio ejército el que se apoderara de la base.

Allí, confesó, su superior pudo entrevistar a un gris alien, del que el anciano da todo tipo de detalles en el video de Dolan y, pudo confirmar la existencia de varios platillos voladores, ocultos en unos inmensos hangares. Uno de ellos contenía los restos del Roswell, en cuya colisión, habían muerto todos los tripulantes excepto una pareja. A la pregunta de Doland, sobre la fuente de los platillos, el exmiembro de la CIA, declaró que se trataba de una especie de fuerza gravitacional invertida, cuyo código matemático, pudo verificar en una tarjeta no más grande de 30x5. El video realizado por Dolan, de no más de 18 minutos de duración, se puede encontrar,facilmente, a través de las redes.

Anuncios

Confesar lo que resultó inconfesable durante tantos años, sin duda, permitió a este hombre, morir con dignidad y tranquilo.