Lo volvieron a hacer. Los jueces Horacio Piombo y Ramón Sal LLargués ya tienen experiencia en este tipo de pensamiento, lamentablemente. Hasta para los que nos dedicamos al derecho resulta difícil adaptar las diferentes teorías al contenido de algunos argumentos para comprender esta línea de pensamiento.

Estos dos jueces pertenecen a la Cámara de Casación Penal Bonaerense, que en fuero penal es la instancia máxima, sólo queda la Suprema Corte bonaerense en caso que amerite. En este caso en particular, le redujeron la condena a un violador de seis años a tres años y dos meses.

Mario Tolosa, era vicepresidente del Club Florida, de esa misma localidad, partido de Vicente López.

Anuncios
Anuncios

El 6 de marzo de 2010, llevó a un niño de seis años a entrenar y al llegar al lugar, lo condujo al baño de los vestuarios, lo sometió y violó. El pequeño al retornar a su casa le contó a su abuela quien lo revisó y corrió a hacer la denuncia. En primera instancia Tolosa fue condenado a seis años, pero apeló todas las instancias hasta desembarcar en Casación que le redujo la pena.

Los jueces argumentaron que la pena debía ser menor, por cuanto el niño de seis años “tenía una inclinación homosexual , que estaba habituado a que lo abusen, que si bien el abuso existió ya tenía la sexualidad bien definida, es gay, no fue tan ultrajante”

Ya estos mismos jueces causaron polémica al decidir reducir la pena de otro violador de dos adolescentes de 14 y 16 años. El decisorio tenía como línea argumental que “ las jóvenes pertenecían a un estrato social bajo, por lo cual estaban habituadas a tener relaciones sexuales.”

La Federación Argentina de Lesbianas , Gays , Bisexuales y Trans (FALGBT) expresó su “estupor”, por lo estigmatizante, lo contrario a la Convención de los Derechos del Niño y a la ley de Protección de derechos.

Anuncios

En nuestro Código Penal, dentro de los delitos contra la integridad sexual, se considera que un sujeto incurre en esta violación a la norma cuando se abusa sexualmente de una persona, sin importar el sexo de la misma, cuando sea menor de trece años y/o ” mediare violencia, amenaza, abuso coactivo o intimidatorio de una relación de dependencia, de autoridad, o de poder o aprovechándose de que la víctima por cualquier causa no haya podido consentir libremente la acción”. La pena prevista es de seis a quince años cuando mediare acceso carnal y si se comprueba daño grave u otras situaciones puntuales la pena es de 8 a 20 años. Precisamente se tuvo en cuenta la apreciación de los profesionales de otras disciplinas para acordar los trece años como edad mínima para “consentir” una actividad sexual, independientemente de la brecha entre 13 y 16 donde se ubica la figura del estupro si se superan determinadas restricciones. Por debajo de los trece años se considera que no existe suficiente madurez para entender una situación de sexualidad y sus connotaciones.

Anuncios

Los #Niños de esa edad se encuentran en una etapa de transición desde la curiosidad y descubrimiento de las diferencias entre un niño y una niña, según algunos especialistas comienzan a introducirse en una fase de apatía aunque pueden existir casos excepcionales. De todas maneras hasta los ocho años no se afianzaría esta inclinación. Pero, aunque así fuera: no tiene madurez para brindar consentimiento para la ley en general, por lo cual no puede atribuírsele capacidad para beneficiar a un condenado.  #Derechos Humanos #Discriminación