Parece que todos están felices con el lanzamiento de Pokémon GO: Nintendo ve medrar sus índices bursátiles, Apple y Google sacan las más grandes tajadas en el reparto de beneficios económicos y los usuarios no paran de ensimismarse frente a lo que parece un auténtico fenómeno. Y aquí las franjas etarias languidecen con esta mezcla de producto histórico en un terreno nuevo y fértil como es el de los móviles. Sin embargo, no todo es color de rosa y se han suscitado ciertas cuestiones dignas de precaución y un tanto estrambóticas.

En primer lugar, sabemos que el apasionamiento y la búsqueda de algún rédito (no solo dinerario) no tienen límites.

Y si no se cree está el caso de un pastor de Florida ( la localidad de Brandon), quien aprovechando la ubicación de su iglesia la ha patrocinado, ya que se hallaba en el sitio de una pokeparada. "Afuera encontrará pokemones; adentro la palabra de Cristo", reza un cartel que emplazó el buen hombre. Por otro lado, se han vislumbrado imágenes de personas a pleno juego en velorios, jolgorios con strippers, partos y situaciones de todo tipo.

De todas formas, lo jocoso no es lo único que predomina. Recordemos que es un título móvil que cuenta con geolocalización, por ende, hay que tener especial cautela cuando los niños se solazan, ya que delata su ubicación. Asimismo, en esta retahíla de consejos, es importante pensar que Google Maps se ha quedado un poco atrasada con los mapas, cuestión que ha hecho que algún muchacho, sin darse cuenta, entre en una propiedad privada en la búsqueda de su pikachu.

Los desarrolladores van a tener que ponerle especial atención a eso.

Por otro lado, ya se han hablado de casos de accidentes debido a individuos que no ven dónde están. Es llamativa la duplicidad que genera la virtualidad, pero una buena advertencia sería que antes de vislumbrar el celular, verifiques tu posición en la calle, acera o donde sea.

Por otro lado, tenemos situaciones más ligadas al juego que se pueden convertir en auténticos quebraderos de cabeza: no sumirse en la desesperación si aún no tienes el juego, ya que puedes contraer un malware en el intento de ganar tiempo; tener cuidado, en plena adicción, de que los niños no abusen de las compras in-app; paciencia con el funcionamiento del Smartphone, ya que la app devora datos a velocidad luz; cuidado por si el juego sustrae mucha información personal y parsimonia, debido al gran uso los servidores no dan a basto.