Información que ha sido revelada por la Defensoría del Pueblo ha indicado que más de 7 mil colombianos han sido deportados de la frontera con Venezuela desde el 2013.

En la caótica y peligrosa línea divisora de 2 mil kilómetros, se puede ver familias siendo evacuadas, casas completamente destrozadas, camas debajo de los árboles, niños llorando por todos lados, ancianos enfermos y personas heridas. Las viviendas están siendo marcadas, se les pone un 'R' de revisada y una 'D' indicando que debe ser demolida.

Se tiene planeado que este martes se junte el canciller de Colombia con el de Venezuela. Mientras tanto, en el país colombiano, se puede ver que la opinión del pueblo está dividida: algunos creen que Juan Manuel Santos, el presidente de Colombia, debería mostrarse más firme ante el asunto.

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Otras personas creen que lo más importante aquí es mantener la cabeza fría y no dejarse provocar.

“Lo que buscan hacer con esto es desviar la atención de todos los problemas que se viven en el interior de Venezuela. A pesar de que la canciller colombiana tenga que criticar este tipo de decisiones, no puede perder por un solo momento su postura diplomática”, comento el internacionalista Enrique Serrano.

La situación que se está viviendo es realmente difícil. “Nos están quitando todas las cosas de valor, las computadoras, los vehículos, la nevera, etc… todo aquello que nosotros compramos con mucho esfuerzo se lo están llevando. No sé si han tirado mi casa, solo estoy seguro de que lo he perdido todo”, comentó uno de los jóvenes afectados.

Este testimonio es sólo uno de los tantos de miles de los deportados de Venezuela, desde el pasado viernes, día en el que Maduro decretó que se cerraría la frontera después de que dos militares venezolanos fueron atacados por paramilitares de Colombia.

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Asimismo, Maduro decretó un 'estado de excepción', ya que considera que los colombianos son un gran problema para la seguridad de su nación. También aprovecho para dejar en muy claro que están buscando a los culpables del asesinado de aquellos militares hasta debajo de las piedras.

Debido  al estado de excepción que Maduro declaró, los miliares no tienen ningún problema para entrar a las casas de los colombianos, incluso pueden tirarlas. En la ley se menciona que se deben de revisar la documentación y verificar si existen antecedentes, pero esto en realidad no tiene la menor importancia, al parecer, todo lo que les interesa a los militares es saber si son colombianos. #Discriminación