A minutos de concluir Animales Sueltos, Vitto Saravia estaba mostrando su atractivo vestuario cuando, de repente, tuvo un descuido y su busto quedó a la vista de todos como le sucedió aquella vez a Reina Reech cuando formaba parte de Patinando por un Sueño. Anoche, en el programa conducido por Alejandro Fantino, se refirieron a temas fantasmales y fenómenos paranormales, donde muchos relataron historias de presencias extrañas, quedando todos muy conmovidos con el tema. Según aseguró Diego Filardi, un experto investigador metafísico, en el piso sentía "presencias".

Antes de terminar la emisión de Animales Sueltos, la modelo uruguaya empezó a describir en detalle un original collar que llevaba puesto que recorría su cuello pasaba por debajo de su busto.

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En un momento mostró parte de su hombro derecho, pero su escote era tan pronunciado que sin darse cuenta dejó completamente al descubierto uno de sus pechos, transformando la cara de todos los presentes. Pocos segundos después, Vitto Saravia notó lo que había ocurrido y su cara no lo puso ocultar. "Se asomó el 1º B", disparó con mucho humor Chichilo Viale. Luego, Alejandro Fantino pidió un aplauso para los padres de la modelo por sus indiscutidos atributos.

El blooper de Vitto Saravia duró casi una eternidad, y desde el conductor del programa nocturno hasta el Coco Sily, junto con todas las bellas jóvenes que estaban de invitadas, quedaron pasmados con lo que vieron. Con completa naturalidad e inocencia, la morocha mostró el collar que llevaba en su cuello y la cámara no se privó de hacer un pícaro primer plano donde todo quedó completamente a la vista de los televidentes.

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Lo que le jugó una mala pasada a Vitto Saravia fue que su gargantilla estaba hecha de canutillos seguía por su espalda y pasaba por su escote. Por eso, al intentar mostrar el accesorio en detalle, se sacó demasiado su vestimenta sin darse cuenta de que estaba mostrando parte de su delantera. En el momento que notó su blooper ya era demasiado tarde, por ello, decidió tomárselo con gracia y seguir como si nada hubiese sucedido.