Quién de nosotros no ha pensado más de una vez cómo le gustaría quedarse a vivir en el lugar elegido para vacacionar. Alguna vez al menos lo hemos experimentado: la tranquilidad, el paisaje, el tiempo dedicado a la familia, las actividades que podemos explorar sólo en ese lugar, sean acuáticas si el destino fue el mar o caminatas; cabalgatas; alpinismo entre otras, si vamos a las sierras o la montaña. El agobio de vivir en estado de alerta en una gran ciudad nos lleva a querer mejorar nuestra calidad de vida. Si a todo esto se le suma el factor determinante de la inseguridad, máxime en los casos que ésta ha golpeado la puerta y se ha sufrido en mayor o menor medida un hecho delictivo, tenemos la decisión tomada.

Anuncios
Anuncios

Este tipo de migración interna se la denomina Migración por Amenidad o Migración por Opción, siendo los principales centros turísticos del país los receptores de este tipo de migrantes. Lía Dominguez y Susana Marioni -profesoras de la Universidad del Comahue-, realizaron un #Trabajo muy interesante respecto a este tema, referido puntualmente en los destinos de montaña. Eligieron San Martín de los Andes -Patagonia #Argentina- y Villa General Belgrano –Córdoba-. Otros autores hicieron lo mismo con algunos destinos como Tandil, la Costa Atlántica y Villa de Merlo-San Luis-.

Nuestra población ha vivenciado las migraciones internas pero siempre en sentido inverso; los factores económicos y la industrialización generó en los albores del siglo pasado grandes flujos de movilización poblacional de las zonas rurales a las grandes ciudades, principalmente Buenos Aires.

Anuncios

En este momento se da en sentido inverso: la inseguridad y la búsqueda de una mejor calidad de vida son los motores más frecuentes, le siguen la búsqueda de empleo y el factor educativo, ya que no todas las universidades tienen sedes en estos destinos o la carrera apropiada.

La vivienda suele ser una consideración importante por el costo de los alquileres dado que siempre el migrante se instala en una especie de “período de prueba” antes de tomar la decisión de adquirir una vivienda en el destino elegido. La búsqueda de empleo es necesario considerarla con antelación ya que en los centros turísticos afloran los trabajos temporarios y en temporada alta, muchas de éstas localidades viven exclusivamente de eso, con lo cual es muy difícil tener un trabajo estable aún con carreras de grado finalizadas. Los municipios tampoco están preparados en general, para un flujo alto de migrantes, surgiendo problemas desde los desagües, la energía eléctrica, el tránsito vehicular –por la gran cantidad de construcciones de viviendas-, hasta las vacantes escolares.

Anuncios

Hay además tensiones con los habitantes oriundos del lugar, dado que al subir la demanda las inmobiliarias suben los precios y muchos quedan relegados en su propio terruño. Saber integrarse a esa nueva sociedad es la clave del éxito y de una mejor adaptación. Algunos municipios incentivan las actividades sociales con este fin y es conveniente interiorizarse de las tradiciones y costumbres de “ese lugar en el mundo” para hacer la transición de la mejor forma posible. #Turismo