Solo dime… ¡Hasta que la muerte nos separe!, terminó este jueves su primera temporada con éxito en el Auditorio Losada (Av. Corrientes 1551). El elenco estaba compuesto por las actrices: Juliana Amarillo, Mel Galvan, Gabriela Mosolino, Marian Morales y Mela Gomez Carnevale. Y el único protagónico masculino a cargo del afamado conductor de televisión y radio, Tomas Fricher al principio de la temporada, y luego en su lugar por Rodrigo Orihuela.

El propósito de Ezequiel Castillo, autor y director no es de sorprender por su originalidad, sino entretener.

Un buen elenco, dirigido de manera natural y enriquecedora logra mantener la dinámica de la obra hasta el final. Desde un principio, se instala un pacto con el espectador rompiendo la cuarta pared, y simpatizar con el auditorio, las actrices al presentarse.

Cuatro amigas inseparables Carla, Noemí, Mariana y Graciela, preparaban una inolvidable fiesta de despedida de soltera a su amiga Lorena. Pero la noche tendrá otro destino para este quinteto de amistad enfermizo. 

La dramaturgia simple y enérgica nos invita a reflexionar en las relaciones de amistad de nuestra época. La idea es sencilla. La realización es impecable y encantadora. Cada uno de los personajes ha sido perspicazmente creado y marcado con su sello particular, para representar los distintos estilos de las chicas de hoy. 

Con cuotas de obsesión, compañerismo y una relación patológica expuesta, este grupo de amigas nos plasma como una noche de diversión puede transformarse en hecho trágico y cambiar la vida de las personas. La juventud actual y su proceder irresponsable frente al compromiso, el amor y las responsabilidades.

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Todo planteado en forma de sátira pero con un mensaje por detrás. La escenografía, muy minimalista, representa un living juvenil, iluminado acertadamente, aportando un espacio vital y realista donde las emociones explotan.

El fin de la pieza teatral se da de un modo convencional y divertido, sin embargo el espectador no encuentra decepción porque no esperaba otra cosa que entretenerse y la obra cumple dicha premisa.