Inicialmente, los escribanos públicos deberán plasmar el número de escritura al que refiere su protocolo, y seguidamente el acto jurídico que autorizarán, tal como una compraventa, donación, acta de constitución de sociedades y sus estatutos.

Sin dejar espacios, una regla básica de la escritura pública, comenzará con el lugar, ciudad y partido, provincia, y país; la fecha, detallando día, mes y año, siempre lo hará con letras y sin utilizar números, y continuará con la referencia personal de su nombre y apellido, si es titular o adscripto del registro, y su respectivo número, propio de cada una de las escribanías.

Anuncios
Anuncios

A continuación, se plasmarán quiénes comparecen, y para esto será necesario dejar constancia de su nombre y apellido, fecha de nacimiento, documento nacional de identidad, número de clave de identificación tributaria o clave de identificación laboral, estado civil (si es soltero el nombre de sus padres, y si es casado con quién y en qué número de nupcias, también deberá mencionarse si es viudo o divorciado), y domicilio con su respectivo código postal.

A su vez, deberán marcar si son nacionales o extranjeros, si son capaces, y si son de conocimiento del escribano en los términos del artículo 1002 del código civil con sus respectivos incisos.

Por otra parte, seguirá la intervención, si lo hacen por sí o existe representación legal, para dar paso a los "dichos" en donde se enumerarán cada una de las cláusulas que se establezcan. Generalmente suelen referirse a las transmisiones de dominio, con el detalle de la ubicación del mismo, de ser un inmueble, ubicación de la calle, frente a otra, y en direcciones noroeste, noreste, sudeste, y sudoeste, con la superficie de metros cuadrados total, junto a la manzana y al lote que también se describirá.

Anuncios

Otras cláusulas suelen ser sobre la titularidad de la propiedad, que de ella se transmiten todos los derechos inherentes a la misma, que la otra parte acepta la compraventa, donación, transmisión, que ha tomado posesión anterior al acto o no, que de ella toma todas sus cargas o deudas, que constituye domicilio impositivo en la propiedad que adquiere o puede también hacerlo en otra de su propiedad.

Finalmente, darán paso a las constancias notariales, y en ella se hará hincapié en el título, desde cuándo adquiere el inmueble la persona que lo está vendiendo, por ejemplo, a quién se lo compró, cuándo, en qué folio consta del libro de qué notario; cuándo fue realizada la subsiguiente inscripción para darle como efectos la oponibilidad a terceros en virtud de la adquisición, el momento de las certificaciones registrales con sus respectivos pedidos de dominio y de anotaciones personales, las correspondientes certificaciones administrativas y si resultan deudas o no, en conceptos de impuestos, tasas, y contribuciones.

También será importante la nomenclatura catastral con su consiguiente circunscripción, sección, manzana y parcela; las partidas inmobiliarias; su valuación fiscal que contienen el valor de la misma y además la valuación fiscal de referencia; por último, se incluyen el certificado de bienes registrales y la resolución general 348/99 de la Administración Federal de Ingresos Públicos. Para cerrar, el escribano dará lectura a los comparecientes, éstos establecerán sus firmas y el notario autorizará el acto.

Anuncios

Esperamos que estas líneas hayan sido útiles para poder evidenciar los detalles de contenido de la redacción de la escritura pública.

Haz clic para leer más