La pirámide nutricional ha funcionado a lo largo de los años como una ayuda o guía didáctica para saber qué comer, cuánta cantidad y con qué regularidad. De este modo, su objetivo siempre ha sido el de establecer una serie de pautas y recomendaciones basadas en evidencias científicas con el fin de educar y promover la salud y el bienestar.

A pesar de que la pirámide nutricional indica qué alimentos consumir, cuándo y con qué regularidad, el objetivo de lograr un bienestar en la #Salud va más allá de los alimentos. Por eso, La Sociedad Española de #Nutrición Comunitaria se ha dado ha realizado importantes cambios en cuanto a las recomendaciones para un óptimo estado de salud.

La nueva pirámide nutricional no sólo indica la alimentación, sino que también recomienda acciones que todo individuo debería realizar para lograr un estilo de vida saludable.

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Entre estas acciones, en la base de la nueva pirámide, se incluye el ejercicio físico, la estabilidad emocional, el balance energético y técnicas culinarias sanas. 

La SENC recomienda dedicarle una hora de entrenamiento físico por día. Asimismo, recomiendan lograr una estabilidad emocional para evitar que los cambios de animo condicione las necesidades alimentarias ya que, por ejemplo, la ansiedad o el estrés puede llevar al individuo a comer compulsivamente o comprar alimentos innecesarios. Paralelamente, destacan la importancia del balance energético, esto es, la relación entre las calorias consumidas y las calorías que se gastan por día. Por último, en la base recomiendan evitar cocinar con frituras y, en cambio, utilizar aquellas cocciones al vapor o al horno, entre otras.

Con respecto a la alimentación, los hidratos de carbono ( pan, pasta, arroz, legumbres, harinas) ocupan ahora la parte media de la pirámide, cuya novedad es que la SENC recomienda de que sean consumidas en su versión integral.

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También, recomiendan la ingesta de frutas ( 3-4 piezas por día) y de 2 a 3 raciones de verduras y hortalizas.

En un nivel superior, figuran los lácteos, preferentemente semidesnatados o bajos en grasa con una frecuencia de 2 a 3 porciones por día , huevos y frutos secos, no más de 3 raciones, y las carnes blancas ( pavo y pollo) y pescados como el atún y salmón, entre otros.

En la cima de la nueva pirámide aquellos alimentos que deberían ser consumidos de manera ocasional como por ejemplo alimentos ricos en azúcar, grasas trans, bebidas alcóholicas y alimentos con gran cantidad de sodio.

Para finalizar, han ubicado los suplementos ( vitaminas, minerales, alimentos funcionales, etc) dentro de una bandera. Este consumo, aseguran la SENC, siempre debe contar con el asesoramiento de un profesional o médico para evaluar qué consumir y con qué frecuencia.

Esta nueva pirámide deja al descubierto la importancia de que lograr un estilo saludable no radica únicamente en la alimentación, sino que requiere adoptar una serie de hábitos que, en conjunto con la alimentación, convergen en un buen estado de salud.