La Asamblea de las Naciones Unidas constituyó el día de ayer como fecha mundial de la toma de conciencia del maltrato y abuso a las personas de la tercera edad. La ONU considera que se trata de una problemática de #Derechos Humanos a nivel mundial que repercute en la #Salud, la integridad física y psicológica de la ancianidad.

Hablamos de maltrato en la vejez cuando se hace referencia a cualquier acción u omisión, trato indebido o negligente de una persona hacia otra mayor cuando esa actitud genera un daño psicológico o físico en su salud, su bienestar o sus bienes.

Resulta alarmante que las estadísticas demuestren que el maltrato hacia los mayores proviene principalmente de su núcleo familiar, siendo los hijos los mayores victimarios de infringir el daño hacia sus padres. En esta línea, es el maltrato psicológico seguido por la agresión, la humillación y la desvalorización los casos de violencia más frecuentes que se reportan dentro del ámbito familiar.

En la actualidad la violencia constituye una problemática social y cultural que crece día a día. En América Latina, los países que reportan más víctimas de violencia son Colombia, Brasil y Panamá. En Argentina, en tanto, se estima que más de 33.600 adultos mayores sufren algún tipo de violencia dentro del seno familiar.

En este marco, la Asamblea de las Naciones Unidas ha decretado el 15 de junio como día de la toma de conciencia del maltrato hacia la vejez en pos de multiplicar políticas entre los gobiernos y los estados miembros para garantizar la preservación de la salud y el bienestar de los ancianos.

En la resolución N° 66/127 sobre el Seguimiento de la Segunda Asamblea Mundial sobre el envejecimiento, la ONU insta a los estados miembros a que se ocupen de la situación de las personas de edad, y alienta a los órganos de supervisión a que presten mayor atención a la situación de las personas de edad.

Además, “exhorta a los gobiernos a que aseguren la existencia de condiciones que permitan a las familias y comunidades proporcionar cuidados y protección a las personas a medida que envejecen, a que evalúen la mejora del estado de salud de las personas de edad, en particular en función del género, y a que reduzcan la discapacidad y la mortalidad”. #Discriminación